Gastronomía

¿Es acertado adelantar la compra para las comidas de Navidad?

La Navidad está a la vuelta de la esquina; tanto, que incluso ya podemos disfrutar de las luces navideñas en Logroño. Por eso, son varias las personas que ya están adelantando la compra de los ingredientes para las múltiples comidas y cenas que se suceden durante los últimos días de diciembre y los primeros de enero. El motivo principal es el de ahorrarse algo de dinero anticipándose a la subida de precios.

Sin embargo, hablando con algunos de los comerciantes de los mercados más céntricos de la capital riojana, cuentan que adelantarse tanto “no tiene mucho sentido”. Y eso se debe a dos motivos: el primero es porque la mayoría de ellos empiezan a contar con los ingredientes más habituales después del puente de la Inmaculada, y el segundo es que, al contrario de lo que cree la gente, los precios no suben tanto cuando se acerca la Navidad, por lo que el ahorro no es tan significativo.

En cuanto a productos de charcutería se refiere, “no se compran con tanta anticipación porque el consumo debe ser más inmediato, por lo que la gente viene a comprar más a última hora”, reconoce Fernando González, gerente de Charcutería Choperena en el Mercado del Corregidor. Desde su punto de vista, y sabiendo que sus precios se mantienen constantes durante todo el año, considera que adelantarse “no merece la pena, porque no van a ahorrar nada y lo único que van a hacer es tener un producto quieto durante un mes”. Sin embargo, confirma que son muchos quienes ya están, al menos, planeando cuáles son aquellas cosas que comprarán.

Inma Galilea, gerente de Carnicería Inma en el Mercado de San Blas, también está empezando a recibir clientes que quieren ir reservando y que preguntan por los precios, “pero no van a variar tanto de cara a Navidad”, cuenta.

En el mostrador la acompaña Ignacio Fernández, quien asegura que, por ejemplo, con el solomillo “lo máximo que puede ahorrar la gente comprándolo ya serán unos cinco euros por kilo, pero no más”. Por eso, ambos coinciden en que no merece la pena: “La gente viene con miedo y luego no es para tanto”.

Donde sí que puede merecer la pena adelantar la compra es en las pescaderías. Sin embargo, Belén, una de las empleadas de Pescados Domingo Navajas en el Mercado del Corregidor, afirma que el precio de cara a Navidad es “muy difícil de calcular, porque rl precio del pescado cambia todos los días; lo mismo te encuentras el rape a treinta euros que si viene un temporal y no hay más piezas se pueden poner en ochenta. Pero sí que se espera una subida de precio porque la alta demanda dejará menos género”.

Por eso, asegura que ya son varias las personas que han adelantado la compra de aquellos pescados que son más difíciles de encontrar a final de año, como el rape, las cocochas de bacalao, los calamares o el rodaballo, entre otros. En ese caso, sí que recomienda adelantarse: “Tampoco hace falta hacerlo tres meses antes como hacen algunos… Pero según qué cosas sí que merece la pena, porque incluso aunque lo encarguen existe la posibilidad de que no nos llegue por diversos motivos”.

Todos ellos coinciden en que el verdadero beneficio de adelantarse es evitar las colas de las últimas horas: “Aunque se aseguren tener los productos que quieren a través de reservas, todo el mundo espera a las vísperas para venir a recoger su pedido”, reconoce Inma. Otra de las empleadas de Navajas, Ascen, coincide en que las vísperas son mucho más intensas porque “la gente quiere llevarse el género el mismo día para que vaya fresco”.

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