La hija de Guillermo Castillo ha confesado a última hora de este miércoles sentirse «con unas emociones encontradas», tras la lectura del veredicto con el que el jurado popular ha declarado a Antonio Daniel García Domínguez y Carlos Sergio Ribeiro Moutinho como culpables por el crimen de Cuzcurrita, esto es, como asesinos de su padre.
Yolanda Castillo ha afirmado que, con respecto al veredicto, se siente «contenta» porque «tiene muy buena pinta» de cara a la sentencia que ahora debe dictar el magistrado de la Audiencia Provincial de La Rioja, Ricardo Moreno. Pero también se ha mostrado «agradecida», especialmente hacia los nueve miembros del jurado popular «por haber puesto tanta atención y por haber sido este caso también el de ellos, por haberlo compartido con todos nosotros».
La hija del hostelero también se ha confesado «feliz porque veo que se está haciendo justicia, que es lo que quería; (los acusados) son gente que fue a matar y mató «. Pero también «feliz porque sé que voy a empezar a vivir ya con un poco de tranquilidad» tras el difícil proceso que tuvo su origen en el macabro asesinato de su padre.
Las peticiones de penas
Con el veredicto de culpabilidad, las partes deben decidir ahora si mantienen o modifican sus peticiones de penas con las que este lunes se dio el juicio por finalizado. En este sentido, la Fiscalía se ha ratificado en su petición para los asesinos una pena de 27 años de cárcel (con nueve meses adicionales para Antonio, reincidente en robos con violencia). En cambio, se opone a la petición de las acusaciones particulares de solicitar la prisión permanente revisable para cada uno de los encausados, al considerar probados los padecimientos de Guillermo, si bien «su vulnerabilidad se debe tener en cuenta en relación con la expectativa de edad media en España, que ronda los 80 años».
Las acusaciones particulares (que representan a cada uno de los hijos del hostelero) sí reclaman la prisión permanente revisable para cada uno de los procesados, a tenor de la alevosía con que asesinaron a Guillermo y a la vulnerabilidad de la víctima. Una vulnerabilidad que el jurado ha considerado probada por unanimidad, algo que ha afeado a la fiscal Marcos García-Montes -representación legal de Yolanda Castillo-, al considerar que su petición va en contra del sentido expresado por el jurado popular en su veredicto.
Por su parte, cada una de las defensas solicitaba para su representado la libre absolución, al no considerar probado que sus clientes participaran de forma activa en el crimen de Cuzcurrita, y finalmente han reclamado las penas mínimas para sus clientes por cada uno de los delitos (asesinato y robo con violencia en casa habitada).
No obstante, cabe reseñar que Marcos García-Montes, abogado que representa los intereses de la hija del hostelero como acusación popular, ya ha anunciado que solicitará una pieza separada para abrir la investigación con la que pretende incriminar -en calidad de coautor necesario o encubridor- al propietario del ‘narcopiso’ de Lardero al que acudieron los acusados antes y después del asesinato de Guillermo. Dicho de otro modo, plantea que tanto Antonio García como Sergio Ribeiro actuaron como sicarios de Guillermo a las órdenes de otros actores que no han figurado como incriminados en el actual procedimiento penal.


