El director de NueveCuatroUno, Manuel Martín, ha puesto en valor la esencia de Rioja durante los IV Premios Diario de Vendimia, celebrados este jueves. En su discurso, ha reconocido a las personas y empresas que con su labor han llevado el nombre de Rioja más allá de sus fronteras, destacando su capacidad para trascender tiempos y barreras.
«Porque hablar de Rioja no es hablar solo de un producto o de un sector económico; es hablar de esfuerzo, de raíces profundas, de contrastes de innovación constante y, sobre todo, del “todos a una”. Es hablar de un legado y riqueza compartidos, que se extienden por generaciones y paisajes», ha señalado, destacando que «en este viaje compartido encontramos carreteras que atraviesan fronteras invisibles».
«En esos cruces, la esencia de Rioja nos recuerda que las barreras no están en los mapas sino en nuestras mentes. El poeta y compositor Leonard Cohen nos ampliaba este paradigma al decir que hay una grieta en todas las cosas y que ahí es por donde entra la luz. Nuestro reto y nuestra oportunidad es encontrar esas grietas que iluminan, que esperanzan, que dejan percibir que hay más allá, para que Rioja no solo cuente con un pasado y legado histórico de 100 años sino también con el mismo futuro brillante que está por llegar», ha añadido.
Martín ha indicado que la unidad de Rioja no es solo un valor intangible sino la piedra angular sobre la que se ha levantado la Denominación. «Fragmentarla y diluir su fuerza desdibuja un modelo que es ejemplo en todo el mundo. Lo decía el presidente del Consejo Regulador, Fernando Ezquerro, en una reciente entrevista. «Fuera de aquí, aun estando muy lejos, dices ‘Rioja’ y te sitúan”. Porque Rioja es diversidad en su máxima expresión: de suelos, de climas, de uvas, de estilos de vino, de productores y bodegas».

En definitiva, de historias como las que NueveCuatroUno cuenta en Diario de Vendimia y como las que se han premiado este jueves. «Esa diversidad no nos separa, nos enriquece y deja pasar la luz entre las grietas. El alma de Rioja está en cada terruño y en las manos que los trabajan. Proteger este patrimonio no es solo una cuestión económica, sino una responsabilidad para con el legado que hemos recibido. Cada viñedo es una promesa, una de esas grietas. Cada botella es un acto de resistencia frente a las adversidades que siempre hemos tenido y de las que hemos salido más fuertes. Porque queremos disfrutar de Rioja hoy, pero también debemos asegurar que los que lleguen puedan hacerlo».
«Como nos recordaba hace poco en los Premios Princesa de Asturias otro poeta, Joan Manuel Serrat, los frutos de la esperanza no son inmediatos, pero merecen la espera. Cada botella de Rioja que sale al mundo es un mensaje: tenemos futuro y estamos dispuestos a trabajar juntos para construirlo», ha apuntado Martín, quien ha finalizado su comparecencia con un pequeño ejercicio matemático.
«En este ratito que llevo aquí hablando, vamos a contar aproximadamente cinco minutos, ¿cuántas botellas de Rioja creéis que se han descorchado en el mundo? ¿100? ¿200? Señoras y señores, en este ratito se han descorchado alrededor de 3.000 botellas de Rioja. En el rato que vamos a echar aquí esta tarde, además de las que nos vamos a beber y disfrutar, en todo el mundo se descorcharán unas 137.000 botellas de una de las Denominaciones del mundo de referencia. ¿No resulta motivo suficiente de orgullo haber construido esto entre nosotros, juntos, durante un siglo?».

Sin embargo, defender a Rioja no es solo hablar de cifras; es hablar de identidad. «Es entender que detrás de esas más de 300 millones de botellas que se descorchan cada año hay familias, paisajes y saberes que se transmiten de generación en generación. Rioja no es solo un vino, es el espíritu de una región que ha sabido combinar modernidad con tradición, innovación con respeto por el pasado. Cada vez que un consumidor elige una botella de Rioja, está eligiendo formar parte de ese legado, sumándose al privilegio de degustar la esencia de una tierra que, como pocas, sabe hacer del vino un arte».
Por último, recordando la «complicada» cosecha de 2024 que se cuenta en el citado «cuaderno de bitácora» que es Diario de Vendimia, ha pedido a todos los presentes brindar por las vendimias futuras, por Rioja, por su resiliencia, por su capacidad de adaptación y por todas las personas que la hacen posible. «Tocad las campanas que aún puedan sonar y olvidad las ofertas perfectas. Todo tiene una grieta y por ahí es por donde entra la luz».


