Un equipo de investigación de la Western University, de Ontario (Canadá), en colaboración con la empresa estadounidense Green Light Biosciences, ha desarrollado una nueva generación de plaguicidas ecológicos contra la plaga de la araña roja.
El responsable del equipo investigador y profesor de Biología en esta Universidad, Miodrag Grbic, ha presentado este lunes los resultados de esta investigación en la 14ª Reunión Internacional sobre el Genoma de la Araña Roja, que se celebra en Logroño. Se trata de un hallazgo mundial, que ha dado muy buenos resultados en laboratorio y en ensayos de campo y que, previsiblemente, podrá estar comercializado en el plazo de un año, ha detallado en declaraciones a los periodistas, junto Sean Whipple, representante de Green Light Biosciences, firma que en España tiene su sede en Sevilla.
Este nueva generación de plaguicidas, en lugar de contener sustancias químicas, son producidos por la tecnología RNE de interferencia (RNAi), que permite apagar genes esenciales de las plagas e iniciar el proceso de destrucción de su estructura RNA, ha explicado este especialista en genética y profesor visitante de la Universidad de La Rioja y del Instituto de las Ciencias de la Vid y el Vino.

FOTO: EFE/Raquel Manzanares.
Ha recordado que el descubrimiento de este mecanismo de regulación de genes con RNAi ya recibió el premio Nobel en 2006 y, ahora, se han demostrado sus resultados contra la plaga de la araña roja, que es una «plaga agrícola de alto riesgo» por su capacidad de alimentarse de una gran variedad de plantas y que es «muy resistente» de plaguicidas.
La plaga de la araña roja ataca más de 1.1000 especies, entre ellas, más de 150 cultivos agrícolas, como maíz, soja, manzana, pera, vid, tomate, pepino y pimiento, ha detallado el científico, quien ha alertado también del aumento de su presencia, debido al calentamiento global.
Este hallazgo es también un avance en el desarrollo de otras enfermedades de los cultivos, ya que lo hallado frente a la plaga de la araña roja abre la puerta al desarrollo de otros plaguicidas ecológicos contra enfermedades que atacan al viñedo, como el oidio o la botrytis, cuyos ensayos se prevén ampliar en viñedos riojanos. También ha indicado que el uso de este mecanismo natural aplicado a control de plagas en agricultura supone una alternativa sostenible al control químico de plagas, en línea con los objetivos de la Unión Europea de reducción de tóxicos en agricultura.
«Este nuevo método de control de ácaros y otras plagas y patógenos, basado en RNAi. conseguido trece años después de la secuenciación de genoma de la araña roja ‘Tetranychus urticae’, marca un gran logro para el consorcio dedicado al estudio de la araña roja», ha incidido. Es una muestra, ha precisado, de «cómo la ciencia básica desemboca en nuevas tecnologías sostenibles» y es «un importante avance para el control de las plagas en agricultura, que ofrece un sustituto a plaguicidas químicos dañinos para el medio ambiente, las personas y los animales».

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Estos avances han sido posibles gracias a diferentes proyectos de investigación, entre ellos, el que dirige Miodrag Grbic, en colaboración con GreenLight Biosciences, dotado con 4 millones de dólares, y el proyecto ‘SuperPests», de la convocatoria Horizonte 2020 de la UE, en el que participa la Universidad de La Rioja.
En esta reunión científica, que se celebra en Logroño, participan investigadores de doce países, y en ella también se exponen otras investigaciones relacionadas con la plaga de la araña roja y su resistencia a plaguicidas.


