Las fiestas de San Mateo superan su ecuador y algunos -a buen seguro los más jóvenes- se preguntan cómo se puede seguir en pie sin decaer en el intento después del fin de semana tan intenso que acaba de pasar tras el día del Cohete, el día de San Mateo y el día de las Carrozas, coincidiendo con un domingo mateo. La respuesta a esta pregunta la tienen nuestros mayores, los verdaderos expertos de las fiestas mateas; porque la experiencia es un grado y ellos tienen un doctorado.
El concurso de calderetas que se celebra en la calle Gonzalo de Berceo es buena muestra de ello. Aunque hay algunas mesas participantes compuestas por jóvenes, la gran mayoría de ellas están formadas por gente veterana a la que los tres primeros días de San Mateo no les han pasado factura alguna. Su aguante y su ilusión festivas después de que haya pasado lo más grande tiene vigencia, incluso un lunes por la mañana, para convertirse, por méritos propios, en los grandes animadores de las fiestas mateas.

Ricardo Granda, a la izquierda, junto a algunos miembros de su cuadrilla ‘Los Gandis’.
Ricardo Granda, conocido por ser el intérprete de la canción ‘Fibra de pájaro’ cada sábado en el Café Moderno (a las 00.00 horas con puntualidad británica), no falló a su cita en estas Fiestas de la Vendimia y animó la noche del sábado a los allí presentes. «A las doce de la noche no cabía nadie más en el Moderno», recuerda. Sin embargo, a pesar de haberlo dado todo este pasado fin de semana, las fiestas de San Mateo continúan y este lunes Granda participa con su cuadrilla, ‘Los Gandis’, en este ‘XV Concurso de Calderetas’. Aunque él mismo reconoce que «el fin de semana ha sido brutal» y que por eso «hoy habrá menos gente».
Las Abuelas Cuentacuentos es otro excepcional grupo que sigue al pie del cañón sin perder la alegría ni la energía en este ecuador de las fiestas mateas. Ellas se presentan por segunda vez a este concurso y, aunque este año se encuentran «más animadas que el anterior», reconocen que en un primer momento -cuando Mila, una de las integrantes, les propuso que participaran- pensaron «que estaba loca». Pero ahora todas están encantadas de participar y coinciden en que lo hacen porque «hay que reivindicar la juventud de la Tercera Edad» y porque «hay vida después de los setenta».

La mesa de las Abuelas Cuentacuentos repleta de comida
Y es que, aunque la caldereta es la protagonista indiscutible del día de hoy y la excusa perfecta para volver a salir un día más, ambos grupos no dejan atrás la ilusión de las fiestas y buscan ir un paso más allá para animar el evento.
Las Abuelas Cuentacuentos, por su parte, hacen honor a su nombre y dedican una gran parte de su mesa a ofrecer todo tipo de comida a parte de la caldereta, como un bizcocho, una tarta de café o una tortilla de patatas. Además, también cuentan con una variada selección de libros infantiles para repartir entre todos aquellos niños que se acerquen por allí. Porque, como dicen ellas: «Nos dedicamos a hacer felices a los niños».
Los Gandis, por otro lado, buscan animar el ambiente que rodea al concurso de la mano de sus amigos de la Escuela de Dulzaina de La Rioja. Pero nada de altavoces ni nada parecido. «Si hay que cantar, cantamos nosotros», afirma Granda.
Fiestas como las de San Mateo suelen ser lideradas por los jóvenes, especialmente los primeros días, pero quienes las terminan sosteniendo son los mayores, expertos curtidos con numerosas ediciones a sus espaldas. Por eso, es importante que estos últimos también puedan contar con espacios suficientes donde poder disfrutar no solo de las fiestas, sino también de su rebosante vitalidad. Y enviar, sin pretenderlo, dos mensajes a la juventud: más allá de los setenta también se tiene espíritu festivo y la fiesta de día también es posible.


