Las bodegas de la Denominación de Origen Calificada (DOCa) Rioja han recibido sus primeros once millones de kilos de uva de la vendimia 2024, según los datos ofrecidos este jueves por el Consejo Regulador. En concreto, 5,8 millones de uva blanca y 5,2 de uva tinta, de los cerca de 300 que se estima recoger.
¿Va la cosecha con retraso o va en tiempo? Tras las vendimias tan tempranas de 2022 y 2023, este año la cosa va en fechas más tradicionales para Rioja. A 11 de septiembre, esos dos años se habían alcanzado los 66 y los 41 millones de kilos, respectivamente, pero en 2020 y 2021 las cifras eran similares en esta semana.
Por zonas, Rioja Oriental ha recogido ya 7,2 millones de kilos, Rioja Alavesa suma 1,2 y Rioja Alta alcanza los 2,6. Cabe recordar que se trata de uva recepcionada en bodega que puede corresponderse (o no) a viñas de esa misma zona.
El Consejo Regulador también ha emitido este jueves su cuarto boletín de maduración. En Rioja Oriental, el proceso de maduración se ha ralentizado, pero sigue en progresión. Hay evolución en el peso de la uva al alza, con un ligero incremento del peso de las bayas. Por su parte, se confirma un descenso de la acidez ya observado la pasada semana y se recomienda prestar atención a la evolución de los parámetros de maduración fenólica.
El estado sanitario y vegetativo son correctos si bien, los equipos técnicos del Consejo encomiendan prestar especial atención a las posibles alteraciones a consecuencia de las precipitaciones. El retraso madurativo se mantiene en el entorno de los diez días y la situación madurativa está en general condicionada por el efecto propio y normal de las precipitaciones de las dos últimas semanas.
En Rioja Alta, los parámetros madurativos se encuentran en valores acordes a la situación actual del viñedo. El peso de la baya en variedades tintas es ligeramente inferior al valor del año pasado, si bien en variedades blancas, especialmente la Viura, el peso de la baya es superior.
Los valores de pH y acidez también son acordes a la situación actual, y destaca una mejor acidez que en la campaña pasada, por lo que en el Boletín se recomienda prestar atención a la evolución del ácido málico. Asimismo, estos primeros valores denotan un retraso madurativo de entorno a una semana, si bien se observan distintas situaciones en función de la localidad. Igualmente, el estado sanitario y vegetativo es bueno.
En cuanto a Rioja Alavesa, también el peso de la baya en variedades tintas es ligeramente inferior al valor del año pasado y, en las variedades blancas, especialmente Viura, el peso de la baya es superior.
Los valores de pH y acidez también resultan acordes a la situación actual, destacando una mejor acidez que en la campaña pasada. El Boletín recomienda prestar atención a los valores de maduración fenólica, que se aprecian por encima de la pasada campaña, lo que confirma que el estado madurativo en esta zona difiere de la situación general de la Denominación de Origen.
Los parámetros madurativos son, en general, acordes y en situación similar a los de la pasada campaña, observándose que no hay un retraso significativo y el estado sanitario y vegetativo es bueno.


