La Rioja

Un carril bici pone freno a las ventas de un agricultor en Villamediana

Isidro es agricultor desde hace nueve años, aunque hace seis que comenzó a vender sus frutas. “Mis frutales sustentan la economía de mi familia”, asegura. Sin embargo, hace un año comenzaron las obras que permitirán a los riojanos moverse de manera sostenible de Logroño a Villamediana, lo que ha provocado que Isidro se haya visto afectado por el carril bici que se está construyendo a la entrada de su parcela: “Antes vendía mucho, pero llevo un mes a medias”.

El agricultor, que siembra y recolecta tomate, melocotón, nectarina, ciruela, paraguayo y patata, sostiene que “noto mucho cuando Puente Madre está cerrado, porque las ventas caen en picado. Ahora llevo dos semanas con clientela, pero cuando vuelvan a cerrar el puente, no pasará nadie”. Pese a las contrariedades, Isidro reconoce que “tampoco quiero ir en contra del Gobierno de La Rioja ni en contra de nadie, porque sé que es una obra aprobada por unanimidad y que se hace por la sostenibilidad”.

El Ejecutivo regional aprobó por un importe de 5,5 millones de euros estas obras con el objetivo de una movilidad sostenible y segura en el área metropolitana de Logroño, financiadas por el Fondo para la Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) a través del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana. Isidro dice que “las obras me han quitado once metros del terreno que alquilo, que equivale a dos filas de frutales”, además de que la Administración le ha puesto “trabas”, ya que “no me han dejado hacer un pequeño muro para evitar que entre tanta suciedad”.

“Antes vendía patatas en grandes cantidades, pero en los grandes almacenes los precios estaban por lo suelos, no te da para vivir”. Y fue en este momento cuando decidió que sus productos no pasarían por grandes almacenes ni distribuidores, sino que la venta la haría directamente al consumidor. “Al principio tenía miedo de que me denunciasen, pero mi hija, que estudia Derecho, se informó. Ella vio que no había ningún problema si la venta era del productor al consumidor”. Así que decidió seguir con su negocio.

Los clientes se acercan con sus coches o en autobús urbano, que les deja a tan solo unos escasos metros. Suelen ser clientes “habituales”, aunque el agricultor subraya que, tras anunciar en Facebook la venta de sus productos, ha notado un “incremento de nuevos clientes”.

Isidro pone en valor que las frutas que pone sobre la mesa las recoge esa misma mañana; «aún así, tengo que bajar los precios para atraer a los consumidores, porque si no se van a otras fruterías”.  En principio, “se prevé que las obras terminen el primero de agosto, pero un conocido me ha dicho que igual terminan antes”. Aún así, no quiere “ilusionarse” con la finalización del carril bici, ya que podría tardar más.

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