El presidente de la Junta de Compensación del Sector Ramblasque, Eduardo Blanco, ha manifestado este lunes su «disposición» a colaborar con el Ayuntamiento de Logroño para desarrollar «lo antes posible» esta zona de la ciudad. «La no idoneidad urbanística del planeamiento aprobado en su día, cuyas determinaciones han sido el motivo por el cual el sector no se ha podido desarrollar, no es ya objeto de duda alguna», señala el comunicado.
El Pleno del Ayuntamiento de Logroño rechazó el pasado jueves una moción de Vox en la que se solicitaba autorizar las viviendas a construir en la zona hasta las 3.400 (el primer proyecto contemplaba 237) con los votos en contra del PP y el Partido Riojano (PR+). El concejal de Urbanismo, Javier Martínez, indicó que es «un gran paso» que se autorice el aumento de edificabilidad y de densidad. «Hay que saber a qué nos lleva y eso ahora no se conoce».

Según ha detallado Blanco en su comunicado, el desarrollo de este sector culminará la conexión entre Logroño y Lardero de forma definitiva, además de permitir la puesta en el mercado de unas novecientas Viviendas de Protección Oficial (VPO). El también director de la promotora Coblansa ha apuntado que el Ayuntamiento dispone de todos los informes técnicos necesarios para que este sector pueda desbloquearse y ser una realidad en el corto plazo. «Informes fruto del trabajo intenso y profesional de los técnicos municipales de varias de sus unidades».
En la revisión del Plan General Municipal (PGM) del 2019, ha añadido, se proponía como una de las más firmes necesidades en materia de infraestructuras de la ciudad la prolongación de Avenida de la Sierra, así como el desarrollo delsector con características similares al de otros sectores de la zona -La Guindalera, La Cava, Fardachón, etc-. «Cinco años después, ambas cuestiones son aún más necesarias y acuciantes que en 2019».
Sin solución desde 1998
La anterior corporación municipal propuso en marzo de 2023 modificar el uso dominante del sector de «Residencial unifamiliar» a «Residencial», suprimiendo el límite en el número de viviendas y ajustando la edificabilidad al nuevo uso. El proyecto ha vuelto a enquistarse tras los cambios que trajeron las elecciones de mayo de ese año y Ramblasque continúa como el último sector de un programa de suelo realizado en 1998 en el que estaban, además, La Cava, Fardachón, Los Lirios, El Arco, Valdegastea, Santa Juliana, Ribera-Campus, Guindalera, El Campillo, La Arena, Río Lomo y Las Tejeras.
Todos estos sectores fueron concebidos de uso residencial con tipología de bloques o palazzinas, excepto Ramblasque, que contaba con la tipología de “villas”, viviendas unifamiliares de gran extensión que suponían una bajísima densidad. «A diferencia de otros sectores residenciales como La Cava, Fardachón o los Lirios, Ramblasque se planteó como un barrio destinado a chalets de lujo, de gran superficie y con grandes jardines. En total, habría apenas unas 300 viviendas ocupando una superficie de terreno enorme», explicó en su momento el concejal de Desarrollo Urbano Sostenible, Jaime Caballero.
«El tiempo transcurrido desde su planteamiento (hace casi 25 años), la demora en su desarrollo urbanístico, las actuales circunstancias sociales y económicas, así como los nuevos criterios de desarrollo urbano sostenible que propugna la Ley, justifican la necesidad urbanística de modificar en el sector Ramblasque los parámetros urbanísticos básicos que permitan acoger un nuevo modelo de ciudad, orientado fundamentalmente a una mayor ocupación del suelo, manteniendo el mismo carácter residencial y liberando incluso mayores espacios libres de públicos», añadía.
Caballero recordó que en 2008 ya se intentó cambiar este Plan Parcial, pero la modificación puntual que se planteó entonces era mucho mayor y no encontró la suficiente justificación. «Posteriormente, el avance de Plan General Municipal de 2019 ya proponía sustituir el uso de “residencial unifamiliar” por “residencial genérico” con tipología de vivienda colectiva y aumentar la densidad de vivienda hasta alcanzar los valores de los sectores colindantes, de 56,42 viviendas por hectárea)».


