La división interna de Podemos no es ningún secreto para cualquiera que se interese mínimamente por las interioridades de la política riojana. Lo sorprendente es que nadie parezca ya disimular las diferencias en el seno interno de la formación morada y que las discrepancias afloren desde, precisamente, sus militantes.
Dos son los acontecimientos que dejan constancia de esta estructura dividida en dos -los afines al secretario general del partido en La Rioja, Kiko Garrido, y los simpatizantes del diputado Germán Cantabrana- durante las últimas horas: la manifestación de este domingo a favor de la liberación la AP-68 y las reuniones previas con el Ayuntamiento de Haro para el debate parlamentario de la ILP en Defensa del Paisaje del Viñedo.
Este mismo martes, la alcaldesa jarrera, se ha visto sin quererlo en medio del lío morado. «Vale que hay que reunirse con Podemos por el asunto de la ILP pero, ¿con quién me reúno?», debió pensar Laura Rivado, que ha optado finalmente por una decisión salomónica: ni con los kikos ni con los cantabranas; con los dos.
Y así ha actuado la regidora riojalteña, que ha departido con ambas corrientes en un plazo de 24 horas en el Consistorio. El equipo de Gobierno jarrero ha extremado las precauciones a la hora de mantener ambos encuentros (no los hizo coincidir en el mismo espacio/tiempo para evitar roces) y, sobre todo, de comunicarlo.

Tanto, que al enviar ayer la pertinente nota de prensa tras la reunión con Cantabrana, el equipo de Rivado avanzaba que «en las próximas horas se va a mantener otro encuentro con Kiko Garrido y la portavoz parlamentaria, Ana Carmen Sáinz» y especificaba que «ambas reuniones fueron solicitadas la pasada semana». Fuera suspicacias. Ahora lo que cabe desear es que ambas corrientes salieran de Haro con la misma defensa parlamentaria en mente porque, si no, de nuevo lío.
Otra vez Twitter
La otra escenificación de las discrepancias internas en Podemos tuvieron lugar el pasado domingo, en el contexto de la manifestación por la liberación de la AP-68. El secretario de Política y Mundo Rural, Miguel Reinares, publicaba un tuit en el que obviaba la presencia de Germán Cantabrana en la marcha, citando únicamente como representantes de la formación a Kiko Garrido y Ana Carmen Sáinz.
La mecha ardió y la única diputada de los morados en el Congreso, Sara Carreño y afín a Cantabrana, denunciaba «recortes» en las fotos, iniciando así una discusión en la que Raúl Pérez (miembro del Consejo Ciudadano Autonómico) también aprovecha para cargar contra el diputado autonómico, denunciando «el flaco favor que le hace al conjunto».
Nos quejábamos de recortes y nos llegaron los recortes a las fotos y a los tweets… qué poca clase y qué vergüenza @cantosiberos @Podemos_LaRioja
— Sara Carreño (@Saracarrenov) 19 de noviembre de 2017


