El alcalde de Logroño, Pablo Hermoso de Mendoza, ha asegurado que el Ayuntamiento de la capital riojana «afrontará» y «tomará decisiones» ante la problemática que existe para reducir el ruido en algunas zonas del casco urbana en las que existe mayor presencia de locales de hostelería.
El alcalde ha hecho estas manifestaciones durante el Pleno del Consistorio del mes de marzo, en el que, en uno de sus puntos, se aprobado de forma inicial la declaración de zonas de protección acústica especial de la ciudad de Logroño y sus planes zonales específicos.
La propuesta ha salido adelante sin votos en contra, aunque los grupos Popular y Ciudadanos se han abstenido después de que sus portavoces hayan acusado al equipo de Gobierno de «perseguir» al sector hostelero.
Este documento, que posteriormente tendrá que ser aprobado de forma definitiva y desarrollado en diferentes puntos, establecerá dos zonas de protección acústica especial, una de ellas en el Casco Antiguo de la Ciudad y su entorno; y otra en la calle Vitoria y su entorno.
El alcalde ha defendido que aunque sea legítimo que la hostelería de la ciudad defendiera sus intereses «también hay muchos ciudadanos que nos trasladan su malestar porque se impide el descanso en diferentes zonas de la ciudad».

Por eso, ha considerado Hermoso, «entre todos habrá que llegar a una solución de compromiso y no es una papeleta sencillo» y tras las propuestas «el Gobierno municipal tendrá que tomar decisiones y aunque hay gobiernos que deciden no tomar decisiones, este sí lo hará».
Ha considerado, también, que en dos años de pandemia «la ciudad hizo un acto generosísimo de cesión de espacio a la hostelería» y «ahora es el momento de afrontar los problemas que nos han mostrado las mediciones de ruido» y aunque «nuestra escucha a los hosteleros es permanente, hay que tomar decisiones» sobre los días considerados especiales para los horarios o la extensión de terrazas, ha precisado.
El concejal de Desarrollo Urbano Sostenible, Jaime Caballero, ha precisado que las mediciones hechas para tomar estas medidas permitieron comprobar que solo el 8 por ciento cumplía los parámetros de ruido en algunas zonas en las que existe más saturación de locales de hostelería.
Ha incidido también en que cuando estas zonas se aprueben habrá que desarrollar un Plan de Acción, en la Mesa del Ruido, en base a seis líneas principales, como la concienciación, el control del ruido, el aislamiento acústico de viviendas o la vigilancia del cumplimiento de las normas. «La hostelería es parte del problema y tiene que ser parte de la solución y claro que se les va a escuchar», ha concluido.
«Retraso en la gestión de ayudas»
Por otro lado, todos los grupos han respaldado las bases de las ayudas en diferentes cuestiones, como la creación de empresas, las asociaciones comerciales o el comercio, entre otras.
Pese a la unanimidad, la edil del Grupo Popular, Mar San Martín, ha llamado la atención sobre «el retraso en la gestión de ayudas» que «ya el año pasado hizo que hubiera asociaciones que tuvieron que justificar subvenciones sin haberlas recibido» y también ha reprochado la escasez de algunas de estas partidas, como la dedicada a nuevas empresas «que es la mitad que en 2019».
El Pleno municipal del mes de marzo ha comenzado con una protesta de los miembros de la Junta de Personal del Consistorio, que han desplegado una pancarta en la que podían leerse «Pablo cumple la Ley. Negocia el Convenio»; estas personas han sido desalojadas del salón tras poner música en alto y negarse a quitarla.


