Durante la pandemia, la demanda de servicios de asesoría aumentó un 350%. La figura de los ERTE, las nuevas ayudas y subvenciones para empresas y, en definitiva, la incertidumbre generada por la situación pandémica, causó que tanto empresas como profesionales acudieran como nunca a la ayuda de profesionales.
La realidad socioeconómica que se dibuja de cara a los próximos años dista de ser sencilla. La situación global que se está desarrollando en 2022 plantea un futuro que requerirá de nuevos mecanismos fiscales y laborales para que las empresas y los trabajadores por cuenta propia puedan seguir adelante con su actividad. En efecto, plantea un panorama en el que los asesores fiscales serán todavía más necesarios.
Con esta demanda creciente a la vista resulta lógico que haya también más personas interesadas por formarse para ser profesionales en esta materia. Pero, ¿qué se necesita exactamente para ser asesor fiscal? ¿Cuál es la formación qué se debe seguir, existe una carrera para ello, hay unos requisitos especiales?
La realidad no se baña en tantas complicaciones, pero sí que establece un recorrido claro para todo aquel que quiera ejercer en una asesoría fiscal, para quien quiera ofrecer servicios como asesor fiscal.
Requisitos formativos para ser asesor fiscal
Cualquiera puede trabajar como asesor fiscal sin formación alguna. Aunque resulte extraño es cierto, pero esto tiene un límite: no se puede actuar en representación de terceros con Hacienda. Para esto hay que estar colegiado o dado de alta en alguna asociación. Y sí, para esto sí es necesaria una titulación.
Además, sí se desea ofrecer un servicio de calidad se debe pasar por una formación final específica. Se debe cursar un Máster asesoría fiscal. El objetivo final es este, aunque es aconsejable acudir a uno con reputación, con formación otorgada por buenos profesores y, a ser posible, con un enfoque práctico que ayude a los futuros asesores a tener clara la realidad de su día a día profesional.
En este sentido, el máster que ofrece la Escuela de Negocios y Dirección – ENyD es una opción bastante robusta. Esta Escuela de Negocios de la Universidad Europea Miguel de Cervantes cuenta con una oferta que destila su forma de enseñar. Es un máster enfocado al 100% a la práctica que abarca también el área de la contabilidad para los asesores que quieran ofrecer los servicios más completos.
El centro cuenta, además, con un sistema de becas y ayudas que facilita su acceso gracias a una financiación bastante flexible. Asimismo, organiza ponencias con profesionales que pueden ser un buen complemento para esta formación. Muestra lo que se debe buscar en una formación tan clave como la de un asesor fiscal (y contable, si se desea).
Ahora bien, antes de llegar a ese punto, es necesario tener en cuenta que se debe seguir un recorrido más o menos específico a nivel académico. Asimismo, hay que pulir ciertas competencias para garantizar un servicio de calidad a los profesionales que acudan a ti como asesor.
¿Qué carrera se debe estudiar?
No existe una carrera específica para ser asesor fiscal. No existe un Grado en Asesoría Fiscal, ni nada por el estilo. Sin embargo, sí que existen algunas opciones universitarias que asientan las bases adecuadas para poder cursar el máster con soltura y más eficiencia. Los estudios universitarios más recomendables son los siguientes:
– ADE (Administración y Dirección de Empresas)
– Contabilidad y Finanzas
– Derecho
También es una buena opción cursar estudios de Economía Financiera, aunque ese trío es el central y más importante. Estudiar cualquiera de esos tres grados garantiza las bases jurídicas y fiscales necesarias para entender mejor cuáles son las competencias y cómo ser un buen asesor fiscal, además de para contar con las aptitudes adecuadas para ejercer como tal.
No obstante, esto no prepara al 100% para la asesoría fiscal. Como mencionamos antes, esa guinda la pone el máster. Ahí sí se presenta una formación totalmente centrada en esta profesión, en sus necesidades, sus obligaciones y los problemas que pueden surgir durante el desarrollo de dicha actividad.
Conocimientos recomendados
La asesoría no es una profesión sencilla. Es necesario saber trasladar la información de las leyes tributarias a los clientes, como también saber representarlos y ayudarles en todo lo relacionado con el fisco. Asimismo, hay que trabajar con una serie de herramientas y lenguajes poco habituales.
Además de contar con la formación más destacada, el asesor fiscal necesita tener buenos conocimientos de informática para poder manejar herramientas contables y relacionadas con el ámbito fiscal, como también para saber moverse con soltura por todo el entramado digital de las Administraciones Tributarias españolas.
Por otra parte, es fundamental tener buenas dotes de comunicación para que la interacción con los clientes sea fluida y totalmente clara, más en un terreno como este. Asimismo, la formación en materia contable y la familiarización con las guías fiscales son también dos aspectos esenciales.
Como decíamos, cualquiera puede ser asesor. Sin embargo, para ofrecer un despliegue de servicios de asesoría realmente completo, es necesario todo lo explicado hasta ahora.


