Javier Soldevilla, enfermero y profesor de Enfermería Geriátrica durante 33 años en la Escuela Universitaria de Enfermería de Logroño, ha indicado este lunes que no continuará con su labor docente en este centro por «dignidad».
«Cuando crees obligado dejarlo por dignidad» es el título del comunicado que ha remitido Soldevilla, para quien «cada vez es menos frecuente encontrarte con decisiones talladas en el mantenimiento de los valores, en la dignidad, en la solidaridad y no en el ego personal, el poder o el ‘postureo'».
Se ha referido a «decisiones interesadas, faltas de ética, irreconciliables con un obligado reconocimiento a lo hecho, con intencionalidad (equipo rectoral de la Universidad de La Rioja UR) y/o desidia (Servicio Riojano de Salud) en las partes que han promovido la «destitución» del director y la jefa de estudios de la Escuela de Enfermería de Logroño. Ello, como «colofón» a un proceso de integración de esta Escuela en la UR, ha señalado Soldevilla, director de Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas (GNEAUPP).
También ha indicado que, «después de tres décadas de servicios prestados en esa misión», les ofrecen la posibilidad de «integrarse» en la UR, «ofertando contratos insensibles (sin perfil profesional), temporales y casi mileuristas, con la intención de que tengan obligatoriamente que decir que no».
«No encuentro argumento para obrar de esa manera sino la villanía o el interés o ambas cosas sumadas», según Soldevilla, para quien «seremos testigos muy pronto del rumbo y el relevo en esas riendas de esta veterana y querida Escuela». Ha lamentado, por «la pérdida de estos activos docentes», la «debilidad» que estas decisiones imprimirán en la formación de las futuras enfermeras.
Soldevilla ha anunciado que no seguirá como docente en la Escuela, aunque la UR le ha concedido una plaza de profesor asociado en concurso público de méritos para continuar este curso 2021-2022. «Mi vocación está ahora en rebeldía, mis ganas de enseñar, el recuerdo de millares de alumnos con los que he tenido el placer en este tiempo de adentrarnos en el arte y la ciencia del cuidado de los más mayores de nuestra sociedad, finaliza por dignidad», ha asegurado.
«A buen seguro -ha dicho- no ocupará más tinta que la empleada en estas líneas, pero si espero sea un manifiesto imborrable dirigido a los injustos y malintencionados actores de esta purga».
Ha expresado sus mejores deseos de «éxito a los que tomen el testigo, en la dirección (honestidad prima) y en esta asignatura (deseo de enseñar)» y a «las siguientes generaciones de profesionales de esta hermosa disciplina con el sello de la Escuela-Facultad de Logroño».


