La Rioja ha registrado 165 ancianos fallecidos en sus residencias desde el comienzo de la pandemia de COVID-19, según los datos ofrecidos este miércoles por el Gobierno de La Rioja. Estos representan casi el sesenta por ciento de los muertos que ha provocado el coronavirus en la región.
Los últimos datos de casos positivos se conocieron el pasado lunes y ascienden a 625. La consejera de Servicios Sociales, Ana Santos, ha desvelado que un total de 125 residentes de estos centros han sido trasladados a lo largo de la crisis sanitaria a hospitales de la región para recibir atención médica.
Se borran así ciertas sospechas y rumores sobre una posible orden emitida desde Servicios Sociales o Salud para que estos pacientes no fueran derivados a los hospitales. «Los criterios para los traslados son médicos», ha incidido Santos, quien ha recalcado que el 78 por ciento de los residentes riojanos no sufre ningún problema de coronavirus.


