Una semana después del hallazgo del cadáver de Pedro José Sáez Alfaro en su domicilio de la calle Pepe Blanco de Logroño, la investigación parece encontrarse en ‘punto muerto’ de cara a identificar al autor o los autores del homicidio o el asesinato.
Las pesquisas de las brigadas provinciales de Policía Judicial y Policía Científica -que llevan a cabo la investigación de forma conjunta- no han permitido señalar todavía a nadie como principal sospechoso y, por ello, no se ha producido ninguna detención relacionada con esta causa.
Las fuentes consultadas por este medio aseguran que los agentes de la Policía Científica siguen practicando pruebas de ADN a las muestras encontradas en la escena del crimen, al objeto de hallar alguna pista que permita conducir a los autores del homicidio o el asesinato.

Al haberse decretado el secreto de sumario para este caso, tampoco han trascendido los resultados de la autopsia practicada al cadáver del profesor jubilado, que presentaba evidentes signos de violencia. El cerco policial sigue recabando testimonios del entorno más cercano de la víctima (familiar y social) y chequeando su teléfono móvil para comprobar las últimas llamadas en busca de nuevos rastros.
Cabe recordar que varios vecinos del inmueble aseguraron en un primer momento recordar fuertes golpes alrededor de las once y media de la mañana del día de autos, procedentes desde el interior de la vivienda de Sáez Alfaro, donde ofrecía servicios de masajes, si bien en un primer momento no le dieron mayor importancia. Toda la información que recaban los investigadores se incorpora a las diligencias abiertas por el Juzgado de Instrucción número 1 de Logroño, que es el encargado de instruye la causa.


