Habla rápido, enlaza ideas técnicas con ejemplos cotidianos y pasa de la filosofía a la ingeniería casi sin transición. Jesús Hijazo, fundador de Circular Universe y CEO de IR Soluciones, defiende una tecnología «aterrizada», útil para resolver problemas reales de empresa y alejada del discurso futurista vacío.
En plena aceleración de la inteligencia artificial aplicada al negocio, Hijazo sostiene que la revolución ya no está tanto en digitalizar procesos como en permitir que las máquinas tomen pequeñas decisiones operativas en tiempo real. Pero también advierte de los límites: «La IA es una calculadora de palabras. Habla muy bien, pero no sabe realmente lo que dice».
-Superada la cuarta edición de la Spring Meeting, ¿qué busca con este tipo de encuentros?
-Son eventos donde hablamos de tecnología aterrizada. No son eventos de marcado carácter comercial. Aquí vienen CEOs, responsables IT, empresas… y hablamos de tecnología de una forma cercana, clara y aplicada al negocio. La tecnología no es un objetivo en sí mismo. La cuestión es para qué sirve, qué impacto va a tener en la empresa, cuánto cuesta implantarla o qué ventajas reales aporta.
-¿Y qué necesita ahora mismo una empresa riojana para no quedarse atrás tecnológicamente? Porque todo esto va muy rápido
-Hay que hablar de software. Y hacerlo es tratar sobre la IA y la automatización. Todas las demás tecnologías tienen que estar detrás: telecomunicaciones, ciberseguridad, respaldo, infraestructuras… porque si eso falla, todo lo demás no funciona. Pero el verdadero cambio está en automatizar procesos con inteligencia artificial.

FOTO: Fernando Díaz/ Riojapress.
-¿Hasta qué punto cambia eso la forma de trabajar de una empresa?
-Muchísimo. Porque ya no hablamos solo de digitalizar procesos, que eso muchas pymes ya lo han hecho. Ahora hablamos de automatizar decisiones. Antes podías programar un flujo: esto va aquí, luego gira a la derecha y después hace esto otro. Pero los procesos reales tienen vida propia. Hay situaciones infinitas. Un agente IA puede decidir en tiempo real si pasa una llamada al comercial, si agenda una cita, si consulta un calendario o si responde a un cliente según el contexto.
-Da la sensación de que muchas empresas todavía están jugando con la IA desde una parte muy superficial.
-Sí, estamos prácticamente en la casilla de salida. Yo hablaría de automatizar primero la capa no cualificada: tareas repetitivas, sencillas, de poco valor añadido. Ahí la IA ya es muy útil. Luego vendrá lo demás.
-Las demos que han mostrado durante el Spring Meeting iban precisamente por ahí.
-Lo de SKAI no era una demo inventada. Son sistemas reales que están en producción. Lo que habéis visto es tecnología funcionando de verdad. Pero para que eso sea útil necesita conectarse con el ERP, con el CRM, con Office, con calendarios, con herramientas internas… Ahí es donde está el verdadero trabajo.

FOTO: Fernando Díaz/ Riojapress.
-Y también el riesgo, claro.
-Si le das acceso a una IA a determinados sistemas tienes que establecer guardarraíles muy claros. Hay que asegurarse de que cumple normativas de seguridad, limitar permisos y controlar exactamente qué puede hacer y qué no. Esa es una labor muy fina.
-Circular Universe parece precisamente ese ecosistema donde cada empresa del grupo trabaja una capa distinta.
-Sí, esa es un poco la idea. IR Soluciones es la parte de ingeniería de sistemas, telecomunicaciones y software. Luego tenemos otras compañías del grupo trabajando IA multiagente, plataformas logísticas, desarrollo sostenible… Todo forma parte de un mismo ecosistema tecnológico.
-La quinta edición ya estará en su cabeza mientras el resto apenas empezamos a entender ésta.
-(Ríe). La tecnología cambia tan rápido que no me atrevo a decir qué pasará dentro de doce meses. Pero ahora mismo estamos trabajando mucho en IA multiagéntica. IAs que colaboran entre ellas, que aprenden sobre la marcha y que son capaces de pedir información a otros sistemas o a otras IAs para completar tareas.

FOTO: Fernando Díaz/ Riojapress.
-¿Eso ya está ocurriendo?
-Sí. Imagina que una IA necesita acceder a un calendario para cerrar una cita. Si no tiene permisos, puede pedirlos en tiempo real, recibir instrucciones y continuar trabajando. O mientras está hablando contigo, puede consultar simultáneamente bases de datos para adelantarse a lo que vas a preguntar. Ahora muchas IAS trabajan de forma secuencial. Nosotros estamos trabajando en paralelo.
-Durante su intervención habló de «la verdad como el nuevo oro», recordando que «los datos son el petróleo». ¿Por qué?
-Porque la IA es extremadamente complaciente. Está diseñada por grandes compañías cuyo objetivo es agradar al usuario. Entonces te responde muy bien, muy convincente, aunque no tenga razón. Y eso puede ser un problema enorme.
-¿Y cómo podemos corregir ese aspecto tan humano de la IA?
-Aquí es donde entráis los medios de comunicación. Yo creo que los medios son los garantes de la verdad. Sois la regla del nueve. Igual que antes te enseñaban a ir siempre a la fuente, ahora eso vale más que nunca. La IA puede ayudarte muchísimo, pero alguien tiene que contrastar si eso es verdad o no.
-¿Y dónde está el límite? Porque hay errores que no se pueden permitir.
-Si una IA se equivoca traduciendo una frase, bueno, puede haber matices. Pero si calcula mal una estructura y se cae una casa, no puedes aceptar ni un error entre un millón. Hay ámbitos donde el humano tiene que supervisar sí o sí.
-Usted define la IA de una forma muy gráfica.
-Siempre digo que la IA es una calculadora de palabras. Una calculadora hace perfectamente una división, pero alguien tiene que decirle qué va en el numerador y qué va en el denominador. La IA habla muy bien, pero no sabe realmente lo que está diciendo.
-Y aun así está cambiando completamente sectores como el desarrollo de software.
-Hoy ya programamos apoyándonos en IA. Pero luego necesitas pruebas, test, validaciones. La IA puede escribir el código, incluso corregirlo sola si falla, pero quien tiene la visión completa sigue siendo el humano. El humano es quien entiende realmente qué quiere el cliente y cuál debe ser el resultado final.


