Al quinto enfrentamiento entre ambos, ha llegado la vencida. Darío Gómez ha superado al vigente campeón Altuna III en el Santanape de Gernika (8-22), tras una actuación sensacional. Gracias a su decisión, su acierto y lectura del juego, con hasta 20 tantos ganadores, el riojano se coloca con dos triunfos en dos partidos y jugará ante Unai Laso la tercera jornada. Sin embargo, si Jaka le gana a Laso este domingo, podría clasificarse este mismo fin de semana. De momento, está firmando un torneo impecable.
Desde el principio, el ezcarayense ha salido con las ideas muy claras. Pese a perder el primer tanto (1-0, única vez por detrás), su derecha le ha funcionado desde el principio. A base de potencia, ha superado a Jokin para ponerse por delante (1-2). Como en Labastida y Zumaia, descolocar a su rival le ha dado ventaja para sentenciar a las dos paredes o en el choco (1-4). Poco podía hacer el vigente campeón ante la avalancha de juego que se le ha venido encima. Incluso, con una pizca de suerte, pues el 2-5 lo ha ganado tras rebote con la chapa. Era una batalla física donde el riojalteño se ha encontrado como pez en el agua.
El Santanape, ya con simpatía hacia el ezcarayense al inicio, se ha volcado con el paso de los minutos. Un pelotazo al rebote, otro tanto de potencia y dos paredes consecutivos han disparado el tanteador (2-9). «¡Darío, Darío!», ha coreado un frontón en respuesta a la exhibición que estaba viendo. Darío, en extraordinaria condición física, llegaba a cada pelota y acertaba cada situación. Jokin Altuna se ha acercado al 4-9, pero el azul, con absoluta maestría, se ha marchado al 4-12 en el primer descanso. Ovacionado por un público entregado a su demostración. Euforia en los riojanos desplazados y también en muchos vascos también fieles a su causa.
Dominio de cabo a rabo
Y el espectáculo iba en aumento, porque el 4-13 ha sido de órdago. Altuna ha tratado de matar al choco y le ha respondido Darío. Jokin ha mandado la pelota al ‘4’ y en pared, ha respondido. Por último, el guipuzcoano ha lanzado un gancho que parecía definitivo y Darío Gómez lo ha convertido en un ganador. Era uno de los días de su vida y lo ha aprovechado ante un gigante. Incluso sus errores eran propios de una genialidad, como la carambola que se le ha ido fuera (5-13). Pero su nivel seguía en sobresaliente y en el 5-14, ha salvado una bola al choco del colorado para volver a imponerse. Ágil de piernas, veloz, quirúrgico en sus golpes… en una noche así, puede ganar a cualquiera.
Parecía increíble ver a Altuna III tan descolocado, tan desdibujado. Mientras tanto, Darío seguía a lo suyo (6-16) y con tantos cortos, saque-remate, ha llegado al segundo descanso (6-18). Lejos de bajar el pistón, el riojano ha continuado igual. Otro golpe atrás y de nuevo, su arma maestra, el dos paredes (6-21). Ya con el agua al cuello, el colorado ha enlazado dos tantos, uno de distancia y el otro, un gancho imparable al ancho. Pero nadie le iba a estropear su obra de arte a Darío y el último tanto, la despedida, ha servido como broche final.
Es tradición que el frontón aplauda al pelotari en su último saque (cuando llega a 21) y en este caso, la recompensa resultaba merecida. Darío se ha empeñado en hacer magia, tras un magnífico tanto terminado con carambola. Es su distancia, sabe cómo afrontarla y con actuaciones así, demuestra que puede luchar por todo. No en vano, ya ha ganado en esta edición a Elordi (22-6), Jaka (22-10) y ahora a Altuna, tres campeones de la categoría reina. Ilusión a raudales transmitida desde un pequeño y bello rincón de la Sierra de la Demanda.
Satisfacción sin perder la perspectiva
«Tenía muchas ganas de conseguir esta victoria y estoy muy contento. No hay nada hecho, seguramente me la tenga que jugar en el tercer partido. A ver si me hace un favor Jaka», ha afirmado Darío en la ETB tras el encuentro. Si Erik Jaka le gana a Unai Laso este domingo (18:15 horas, Vitoria), clasificará al riojano. Por eso, el ‘pelaire’ ha reconocido que «animará a Erik como un forofo», aunque asume que, seguramente, se juegue su clasificación en la última jornada (ante Laso).
Sobre su trayectoria en el Manomanista, tres victorias en los tres partidos que ha jugado en 2026, no ha dado nada por hecho: «Hay que llegar hasta el final y ganar. Por suerte, las cosas me están saliendo bien. He jugado más decidido, gozado más con la derecha y cuando aciertas y golpeas más, le haces más daño. Esa ha sido la clave de hoy».


