Los balcones del Casco Antiguo de Logroño han comenzado a llenarse de carteles. «¡Sí! ¡Vivimos aquí! Respeta al vecindario», «Más barrio y menos ruido» o «El Casco Antiguo no se vende, se cuida» son algunos de los mensajes con los que los residentes denuncian la situación que, aseguran, sufren desde hace años. La iniciativa parte de la asociación Demanda Casco Antiguo, que acusa al Ayuntamiento de inacción frente al problema del ruido y del ocio nocturno.
El colectivo señala directamente al alcalde, Conrado Escobar, y a su equipo de Gobierno por no haber adoptado medidas desde la declaración del centro histórico como Zona de Protección Acústica Especial (ZPAE), aprobada hace ya casi dos años. «En un año se acabará la legislatura y no se habrá tomado ni una sola medida para corregir el ruido que soporta el vecindario», denuncian.

Los vecinos sostienen que la situación ha derivado en un modelo de ciudad que prioriza el ocio nocturno frente a la vida cotidiana del barrio. Aseguran que el centro histórico está «acordonado» los fines de semana y convertido en «un parque temático de la borrachera», lo que ha llevado incluso a que muchos logroñeses eviten la zona. Sin embargo, recuerdan que en el barrio siguen residiendo familias con niños, personas mayores y dependientes, «a las que se les niegan derechos fundamentales».
La asociación critica además la falta de servicios en el Casco Antiguo y cuestiona la eficacia de las medidas anunciadas por el Ayuntamiento. En este sentido, consideran que la futura declaración como Zona de Saturación Turística será «otra pegatina» si no viene acompañada de acciones reales y de un cambio de modelo.
Entre sus quejas, los vecinos enumeran la suspensión reiterada de las ordenanzas de ruido para permitir eventos, la autorización de nuevas actividades vinculadas al ocio nocturno o el incumplimiento de compromisos como la limitación de terrazas, la regulación de viviendas turísticas o el refuerzo de la limpieza y la seguridad en determinadas zonas.

«Lo único que sabemos es dónde está el alcalde: con la hostelería y el ocio nocturno», concluyen desde la asociación, que con esta campaña busca visibilizar el malestar creciente del vecindario y reclamar medidas que garanticen el descanso y la habitabilidad del centro histórico.


