Darío Gómez ya tiene su primer punto en la liguilla de cuartos del Manomanista. El pelotari de Ezcaray ha superado a Jaka en el Aitzuri de Zumaia (10-22), en un encuentro donde ha estado centrado, más seguro y con más recursos que su rival. Como ya hiciera en la ronda previa ante Elordi, ha utilizado su repertorio de dos paredes, dejadas y pelotazos atrás para llevar el cartel a los 22.
Aunque Jaka ha colocado el primer tanto a favor, pronto el ‘pelaire’ se ha puesto por delante (1-4). Después, el de Lizarza se ha colocado 2-4 y desde ahí, tras 48 pelotazos para el 2-5, la ventaja del pelaire se ha disparado hasta el 2-10. Ocho tantos de renta que se han mantenido, incluso aumentado en el primer descanso (3-12). A pesar de un tímido atisbo de reacción colorada (6-13), no había mucha historia a orillas del Cantábrico. En un momento clave, una nueva tacada de Darío ha llevado el marcador del 7-13 al 7-18 al segundo descanso. Margen amplísimo tras el que se ha llegado a 22. Erik Jaka, esta vez fallón, no ha podido resistir.
Tras el encuentro, el riojano ha expresado sus sensaciones en ETB1: «Estoy contento por la primera victoria, es un grupo súper difícil, cada punto va a valer oro y el resultado, también. Mis sensaciones son encontradas, con las derecha ha habido momentos donde gozaba bien y subía la pelota arriba. En otros se enganchaba y le pegaba a la pared izquierda. Estoy contento porque Erik mete mucha presión e igual se ha precipitado por no jugar al cuerpo a cuerpo. Por eso, igual ha cometido más fallos de los que suele (seis, por tres del riojano). La diferencia, en realidad, ha estado en los golpes ganadores (16 del riojano frente a 7).
Siguiente obstáculo, Jokin Altuna
Pese a esos interrogantes, Darío Gómez ha tranquilizado a la afición respecto al estado de su hombro: «No me ha molestado y me he encontrado bien». En cinco días le llega su siguiente batalla, ante su amigo y gran rival Jokin Altuna (viernes en torno a las 22:10 horas, Gernika). El de Amézqueta venció a Laso este sábado en Pamplona (22-16) y por tanto, el riojano y el guipuzcoano llegan con un punto.
Con su habitual desparpajo, Darío tiene ganas de ese partido: «Tengo muchas ganas, con todas las veces que nos hemos enfrentado en el Manomanista y no le he ganado ninguna. Nos tendremos que jugar algo, un cordero o así». Habrá batalla en el Santanape, desde luego.


