La Rioja

Un grupo naturalista denuncia la destrucción de encinares sensibles en La Rioja Baja

La Asociación Naturalista Rosalía Alpina ha criticado este jueves la apertura de pistas forestales de gran impacto en algunos de los últimos encinares que aún sobreviven, especialmente en zonas sensibles de La Rioja Baja, como Bergasillas, Enciso y Cornago.

En una nota, ha añadido que se trata de pistas abiertas con maquinaria pesada, con grandes taludes y desmontes, y el sustrato rocoso completamente removido, lo que ha generado «auténticas cicatrices visibles desde kilómetros».

Estas pistas se construyen para facilitar explotaciones de leña, según esta asociación, que no está en contra del aprovechamiento de leñas, pero sí de la desproporción entre el impacto generado y el beneficio obtenido.

También se ha referido a que el Gobierno de La Rioja continúa con la autorización de roturaciones para convertir esos enclaves en nuevos viñedos o campos de cereal, incluso cuando ya se han formado bosquetes jóvenes o existen ribazos con árboles, encinas y arbustos, que actúan como refugio para aves, reptiles, anfibios, insectos, arácnidos y pequeños mamíferos.

Ha citado la zona del valle de Ocón, donde, según sus datos, se ha eliminado un monte de casi dos hectáreas, el más grande de los eliminados durante estos años.

Esta asociación ha señalado que «esta política supone una grave pérdida de biodiversidad»; además de que la eliminación constante de ribazos, lindes y pequeños bosquetes rompe corredores ecológicos, empobrece el paisaje y acelera procesos de desertificación.

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