El fervor, la emoción y el silencio han arropado esta tarde-noche a la imagen de la Virgen de Nuestra Señora del Rosario en su procesión por el casco antiguo de Logroño, portado solo por una veintena de mujeres, un tradición que se mantiene desde sus inicios en 2008.
Varios cientos de personas se han congregado este Martes Santo ante la iglesia de San Bartolomé, de donde ha partido la procesión del Santo Rosario el Dolor, organizada por la Cofradía de la Santa Cruz con las imágenes de la Virgen del Rosario y del Stabat Master, representación de la buena madre a los pies de la cruz en el Gólgota.
El obispo de la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño, Santos Montoya, y el alcalde de la capital riojana, Conrado Escobar, han participado en esta procesión, que es una de las más especiales de la ciudad.
Es la única en la que un paso es únicamente portado por mujeres durante el Martes Santo, aunque no está cerrada a que también pueden hacerlo los hombres si así lo desean durante ese día, algo que no ha ocurrido hasta ahora.
Este acto penitencial se ha iniciado con el sonido de los tambores de la Cofradía de la Santa Cruz, vinculada al colegio de los Hermanos Maristas de Logroño, que han roto el silencio en la plaza de San Bartolomé, tras lo que ha iniciado su andadura la imagen del Stabat Mater.
Tras unos metros, este paso ha llegado ante el pórtico de la iglesia de San Bartolomé, la más antigua de Logroño y cuya construcción data del siglo XII, donde se ha parado para que los asistentes iniciaran el rezo del Rosario en sus Misterios
Después, Nuestra Señora del Rosario, que había permanecido en la plaza de San Bartolomé, situada junto al templo, ha comenzado su andadura al son de los tambores de su cofradía, mientras que las portadoras «bailaban» el paso.
Las saetas y alguna jota riojana también se han escuchado durante el recorrido, en el que las imágenes se han parado en distintos enclaves para rezar los otros cuatro Misterios Dolorosos: ‘Los azotes que padeció el Señor atado a la columna’, ‘La coronación de espinas’, ‘Jesús con la cruz a cuentas’ y ‘La crucifixión y muerte del Señor’.
La talla policromada de la Virgen Nuestra Señora del Rosario se encargó en 2007 al maestro sevillano Manuel Madroñal, quien realizó una imagen de vestir que cuenta con varios trajes, aunque en este Martes Santo ha portado un manto negro bordado en su advocación de los Misterios Dolorosos.


