El Museo de La Rioja ha inaugurado la exposición ‘Conde de Polentinos. Fotografías estereoscópicas’, que es una mirada documental al patrimonio español de principios del siglo XX a través de este tipo de imágenes.
Según ha informado el Ejecutivo riojano en un comunicado, la muestra, organizada con fondos del Instituto del Patrimonio Cultural de España, del Ministerio de Cultura y de los herederos del autor, podrá visitarse del 26 de marzo al 5 de julio.
El proyecto expositivo se articula a partir de imágenes estereoscópicas, un procedimiento fotográfico basado en la captación de dos tomas simultáneas con una ligera variación angular, que permite recrear la visión tridimensional mediante visores ópticos. Esta técnica, ampliamente difundida en las primeras décadas del siglo XX, aporta una lectura espacial precisa de los bienes culturales y los paisajes documentados.

El conjunto expuesto procede de un archivo compuesto por cerca de 10.000 placas de vidrio al gelatinobromuro, realizadas entre 1894 y 1931, conservadas en la Fototeca Histórica del IPCE tras su incorporación en 2008.
Estas imágenes, mayoritariamente en blanco y negro y concebidas para su visualización por transparencia, constituyen un corpus documental de gran valor para el análisis del estado de conservación del patrimonio, así como para el estudio de los usos sociales, culturales y económicos de la época.
Desde el punto de vista temático, la exposición se estructura en varios ámbitos que responden a las principales líneas de trabajo del autor: patrimonio cultural y paisaje, vida social y familiar, y gentes y costumbres.

Este planteamiento permite una lectura transversal que integra enfoques históricos, etnográficos y artísticos, en línea con las corrientes regeneracionistas y los estudios sobre identidad cultural desarrollados en el cambio de siglo.
La producción fotográfica de Aurelio de Colmenares y Orgaz, VII conde de Polentinos, se caracteriza por un enfoque documental con una marcada atención al encuadre, la composición y los efectos de profundidad, derivados del propio lenguaje estereoscópico.
Su obra se vincula a iniciativas de catalogación y difusión del patrimonio impulsadas por entidades como la Sociedad Española de Excursiones, en las que la fotografía desempeñó un papel clave como herramienta de registro, estudio y divulgación. En el Museo de La Rioja se incorpora una selección específica de imágenes tomadas en la comunidad, reforzando la contextualización territorial del proyecto.


