La Cocina Económica de Logroño era consciente de la ajustada situación presupuestaria del Ayuntamiento de la ciudad en cuanto a la aportación que hace para sufragar su comedor social, donde el mayor número de usuarios ha crecido por la derivación de los Servicios Sociales municipales.
Así lo ha detallado este jueves a EFE Javier Porres, el director gerente de la Cocina Económica, la entidad social que ofrece comidas a personas necesitadas en Logroño, muchas de ellas derivadas desde el propio Ayuntamiento.
La portavoz del Gobierno municipal, Celia Sanz, señaló este miércoles que el Ayuntamiento de Logroño ha llegado al «límite de capacidad de financiación» del comedor social de la Cocina Económica, un servicio que «hay que garantizarlo e implicar a otros entidades públicas».
Porres ha detallado que el año pasado cerraron con un incremento global de en torno al 10 por ciento de las raciones que sirven en el comedor social de la Cocina Económica, que pasaron de 109.000 en 2024 a unas 120.000. Este aumento vino motivado, fundamentalmente, en que desde los Servicios Sociales se les derivaron a personas que atendieron con 91.000 de esas raciones, frente a 75.000 del año anterior.
Ese incremento es el que ha llevado al Ayuntamiento a reconocer que se encuentra «al límite» de su capacidad presupuestaria para este concepto y «creemos que lo que intentan es que se impliquen otras entidades públicas o privadas».

Javier Porres, director gerente de Cocina Económica de Logroño.
Porres ha admitido que el Ayuntamiento de Logroño es una parte importante del presupuesto de la Cocina Económica, que, en total, con otros servicios más, alcanza los 1,9 millones de euros. Según sus datos, de esa cifra, al rededor de la mitad llega de las administraciones públicas, entre las que el propio Consistorio reconoció este miércoles que destina 340.000 anuales euros a esas ayudas de comedor.
«Vamos a seguir atendiendo a todo el mundo como podamos», ha recalcado Porres, quien ha incidido en que son los trabajadores sociales municipales los que conocen «al dedillo» las situaciones que hay entre los ciudadanos que hacen que les otorguen vales de comida para que acudan a la Cocina Económica.
Ha explicado que sí que ven entre sus usuarios «más personas migrantes y, sobre todo, trabajadores que tienen que venir aquí porque no les llega con su sueldo». Un tema sobre el que «hay que hacer una reflexión, porque no es que la Cocina Económica tenga un problema, lo tiene la sociedad», ha concluido Porres.
La Cocina Económica de Logroño, que es una entidad con un programa amplio y global, ofrece el servicio del comedor social desde 1894 y el objetivo es que a ninguna una persona que resida en la capital riojana o en tránsito le falte alimento.
Ofrece comidas y cenas todos los días del año, sin excepción, y, en la actualidad, tiene capacidad para 120 comensales, según detalla en su página web.


