Deportes

La UD Logroñés mide ante el Alavés B si su deseo sustituye al miedo

La presión ha enfermado a la UD Logroñés en este vía crucis en el que se está convirtiendo su paso por la Segunda Federación. La presión enferma cuando pasa a convertirse en una excusa como otra cualquiera para justificar torneos tan malos como el del curso pasado. Enferma incluso en situación envidiables, como aquellos primeros días de junio, cuando la UD Logroñés se jugó ante el Marbella un ascenso. Ver Las Gaunas llena fue una bendición… para casi todos, salvo para aquella plantilla, que observó este acontecimiento como un hecho inusual que incrementó, aseguraron después, el nerviosismo y redujo, parece, las opciones de ganar a un Marbella que sencillamente fue mejor o supo competir mejor porque en la vuelta le valía con destruir los intentos de su rival.

De lo que no hay duda es de que aquello sirvió como una razón más para justificar el fracaso de no alcanzar la línea de meta. Y la enfermedad corrió como la pólvora hasta que precisamente ante el próximo rival de los riojanos, el Alavés B (domingo, Las Gaunas, 17:00h), el equipo riojano no fue capaz de ganarle hace algo más de un año y dilapidar de nuevo la posibilidad de meterse de lleno en la pelea por el ascenso. Y entonces apareció de nuevo la palabra mágica: presión. En términos futbolísticos, presión es sinónimo de miedo. Sensación que parece haber lastrado un proyecto tras otro en Segunda Federación hasta llegar al día de hoy.

Domingo de Ramos. Partido solidario al que se puede acceder gratis a cambio de tres kilo de alimentos no perecederos en la puerta de Las Gaunas a favor del Banco de Alimentos. Borriquilla, palmeras; y de ser un año normal, ambiente primaveral. Así se citan dos rivales separados por un único punto. Llega a Las Gaunas el equipo menos goleado, un Alavés B que está completando una fantástica segunda vuelta. Enfrente, la UD Logroñés, el equipo más goleador del campeonato, el más en forma de las últimas siete fechas. El mejor ataque se mide a la mejor defensa, y el mejor local, los riojanos, recibe la visita del segundo mejor visitante, el Alavés B. Cita que llega con los ecos del vertiginoso triunfo ante el Real Unión, que sigue siendo el mejor visitante.

El Alavés B es un equipo correoso. La mejor prueba es que lejos de Ibaia solo ha encajado cinco goles. Por ponerlos en contexto: el Real Unión llegó a Logroño con siete goles en contra lejos de Gal, y la UD Logroñés ha recibido fuera de Las Gaunas 17 tantos. La perfección defensiva del Alavés B se mide al equipo más fructífero en ataque. Lo de los riojanos con el gol es un idilio que solo se ha visto truncado en esas citas en las que no ha acabado de estar fino. Pero cuando marca el primero, difícilmente su discurso ofensivo tan preciso puede ser contenido. Cuatro al Real Unión, al Amorebieta, al Ejea, al Gernika… cinco a la SDL, seis al Deportivo Aragón… Una capacidad ofensiva que este domingo deberá superar una nueva prueba.

Berto Rosas está siendo el gran protagonista del gol riojano durante el último mes. Pero este domingo causará baja al haber sido convocado por su selección. Lupu estará en el once. Y deberá intentar recuperar la sonrisa que parece haber perdido desde la temporada pasada, y que no ha sido capaz de camuflar ni cuando el club le hizo una oferta a la baja que él finalmente aceptó porque se veía sin equipo cuando el verano ya comenzaba a decaer. Desde entonces, no sonríe hacia afuera. Sí lo hace hacia un equipo en el que todo va encajando, y que sería mucho más sofisticado si el riojano acabara por encontrar una solución a eso de la presión.

La digestión del fracaso anterior conviene hacerla cuanto antes para pasar página y pensar en lo que está por llegar. Y en su caso es ser decisivo en un equipo al que se le caen los goles. Su escaso bagaje anotador en el equipo más goleador de los noventa que compiten en Segunda Federación debería ayudarle a ir dejando atrás el miedo, y recuperar el deseo que le trajo la temporada pasada hasta Logroño, a su casa, para tener éxito en el equipo de su ciudad, y que tan bien le sentó con un inicio de temporada con Flaño muy inspirado de cara a puerta.

Porque Unai Mendia no cambia el rumbo. No acepta planes alternativos ni tampoco atajos. Este equipo ataca y este equipo se olvidó de defender. Ahí se le fue la posibilidad de ser primero. Había que mejorar. Pero sin cambiar el plan. Este equipo ha seguido atacando, pero parece haber aprendido a defender al menos desde la llegada de Muguruza. Con un gol en las últimas seis jornadas, y de penalti, la UD Logroñés es ahora mismo un equipo sólido, adjetivo esencial para ser competitivo en los playoffs, y la prueba de este domingo, como la de hace quince días ante el Real Unión (4-0), es de nuevo un choque típico por un ascenso. En juego, ser segundo a final de temporada, sin perder de vista a Utebo o Tudelano, con opciones reales de disputar este puesto.

¿Presión? Sí. «Y eso es bueno», que suele decir Mendia. Sin excusas. Estos jugadores llegaron a Logroño para jugar este tipo de partidos. Y este domingo tienen una nueva prueba para demostrar el deseo que parecen sentir por alcanzar el ascenso aunque sea por el camino más largo. La UD Logroñés nunca le ha ganado al filial alavesista. Es una piedra en su zapato, un reto complejo, porque este filial sabe hacer muy bien las cosas, tal y como está demostrando. Pero cuando el deseo es irrefrenable, no hay muro, ya se llame Alavés B o incluso presión, que pueda contener una ilusión riojana creciente.

¿Quieres recibir a primera hora del día toda la información de La Rioja en tu e-mail?

* campo obligatorio
To Top