La cuenta atrás se ha activado. Restan 21 puntos en juego. Y la UD Logroñés sabe que no será primero a final de temporada. Aun no es matemático, pero el contundente triunfo de este sábado del Real Unión ante el Ebro (4-0) deja a los de Unai Mendia sin la aspiración real de ser primeros. No le va a dar tiempo. Ahora bien, este domingo desde las 17:00 horas en La Molineta, la UD Logroñés afronta la primera oportunidad para dejar visto para sentencia su concurso en un nuevo playoff de ascenso.
Tras el gran fiasco del curso pasado, si la UD Logroñés supera al Alfaro a domicilio se situará con una renta de nueve puntos sobre el sexto y el séptimo clasificados (Ebro y Eibar B), media vida cuando restarían por jugarse 18 puntos. Las cuentas le salen a la UD Logroñés, no así al Alfaro. A los locales la suma empieza a no darles. Con 19 puntos, el equipo de Blas Terroba sabe perfectamente que su cuenta atrás ha comenzado, que llegará más pronto que tarde esa jornada en la que las cuentas ya serán matemáticas.
Sin embargo, los riojabajeños están sabiendo dar la cara, compitiendo en cada cita, con tan solo dos derrotas en las últimas cinco jornadas. El equipo sigue compacto, apretado, unido para no dejarse ir, vende cara su piel para así intentar seguir en competición todo el tiempo que sea posible mientras el descenso no sea matemático. Pero con 19 puntos, el Alfaro está a trece puntos de la permanencia cuando restan 21 por jugarse.
Así que esta tarde en La Molineta se abrirá el telón para presenciar una cita de contrastes, que a buen seguro, en la lógica del fútbol debería estar marcada por la diferencia real entre ambas plantillas. Sin embargo, este deporte no entiende de momentos, de picos, ni regularidades. Siempre se aferra a la igualdad, a la competitividad, a la energía extra, y eso el Alfaro sabe hacerlo perfectamente cuando recibe la visita de un equipo de Logroño. Llevaba el Alfaro sin subir un post a ‘X’ desde enero. Esta semana, ante la visita de la UD Logroñés, la directiva ha decidido apelar a los sentimientos para lograr ese punto competitivo extra que le permita amargarle el domingo a los de la capital: ‘Este equipo lo está dando todo. Cada entrenamiento, cada partido. Este domingo tenemos una nueva ocasión en La Molineta y necesitamos que suméis para ello. Nosotros en el campo. Vosotros en la grada’.
En Logroño se ha hablado esta semana precisamente de todo esto y mucho más. De la necesidad de demostrar en La Molineta que la UD Logroñés aprendió la lección de la derrota sufrida en Las Gaunas ante el Alfaro a principios de año. Era entonces el primer partido de Blas Terroba en el vestuario blanquillo, y esa motivación extra permitió que los visitantes se llevaran un triunfo que entonces les permitió soñar con la permanencia, deseo que no se ha acabado por transformar en realidad.
La UD Logroñés llega en un gran momento. Quizás en el mejor momento. Tras la goleada al líder, 4-0, los de Unai Mendia miran con deseo la segunda plaza, ahora ocupada por un Alavés B que jugará el próximo domingo en Las Gaunas. El objetivo es llegar al menos con esos tres puntos de margen para que la cita del fin de semana que viene sea la oportunidad para comenzar a conquistar la mejor posición posible de cara al playoff por el ascenso.
Con el playoff también en cuenta atrás tras las derrotas de este sábado de Ebro y Eibar B, la UD Logroñés no debe perder activación alguna en La Molineta si no quiere experimentar una tarde desagradable, porque saben perfectamente que enfrente está un equipo que no ha logrado muchas victorias pero que siempre ha competido a buen nivel ante otras buenas plantillas. Quizás la derrota en el partido de ida sea la mejor lección para la vuelta.


