Hace más de nueve años, el 1 de abril de 2017, los prácticamente recién debutados Peña II y Salaverri perdieron la final del Parejas Serie B, frente a Arteaga y Erasun (22-12). Casi una década después, ambos han llegado juntos a otra final. Así, el de Tolosa y el de Fuenmayor por esa misma ‘txapela’ ante los jóvenes Murua y Gabirondo (17:00 horas, turno estelar, Vergara, ETB1). Frecuentemente, el deporte ofrece segundas oportunidades y la opción del campeonato se ha presentado. Es cierto que ni Jon Ander ni Rubén llegan en un momento óptimo, pues el torneo les ha resultado complicado. Lesiones, sustituciones e imprevistos que dan todavía más valor a esta final, puesto que ambos solo han coincidido en ocho de los dieciocho partidos.
De hecho, solo el pasado miércoles pudo asegurarse Salaverri su presencia en este decisivo duelo. El zaguero de Baiko Pilota se perdió las dos últimas jornadas de las semifinales por mal de manos. Solo pudo jugar el primer partido de dicha ronda junto a Peña, con derrota ante precisamente Murua y Gabirondo (11-22), mientras que los dos siguientes los disputó Unax Landa, su sustituto. Recién debutado, el de Oyarzun formó tándem con Peña II, logrando triunfos frente a Salaberria-Gaskue (22-14) y posteriormente, a Darío y Loza (22-10), eliminando a los riojanos. Debían ganar por diez tantos o más y lo hicieron por doce. Soberbio.

Foto: Fernando Díaz
Esa discontinuidad en el juego se ha mantenido durante todo el torneo. En la primera fase, Peña II y Salaverri coincidieron en los primeros seis partidos, pero ya no volvieron a encontrarse hasta el playoff. Rubén se perdió hasta cuatro jornadas (7ª, 8ª, 10ª y 11ª) y le reemplazó Morgaetxeberria, quien realizó un gran trabajo. Mientras tanto, Peña II ‘ascendió’ a Serie A desde la novena jornada (es donde debería estar) en sustitución del lesionado Artola. Agirre tomó su testigo y en dos ocasiones, hasta jugó junto a Morgaetxeberria. Entre titulares y suplentes, la pareja terminó cuarta la primera fase (siete triunfos).
Llegó el playoff, el vasco y el riojano volvieron a coincidir y al primer intento, ambos vencieron a Salaberria-Gaskue (22-20), tras casi hora y media de batalla. Ese triunfo les valió el pase a las semifinales y fue, seguramente, el último partido donde ambos pudieron rendir a un buen nivel físico. Su citada participación ante Murua-Gabirondo en el citado partido de semifinales (11-22) no puede servir como precedente. Aquel día, a Rubén se le percibió un gran desgaste desde atrás en sus manos. No pudo estar al cien por cien y sus oponentes se aprovecharon. Casi un mes después, la situación es nueva.
Juventud frente a veteranía en un frontón atípico
Dicen que la edad es una actitud, pero en los momentos cruciales, influye. Jon Ander Peña fue finalista del Parejas en 2017 y 2020, mientras que Salaverri consiguió el subcampeonato en 2017 y 2019, para alzarse con el triunfo en 2021. Lo cosechó en el Adarraga, en una auténtica fiesta. Él y un año después Javier Zabala (2022), son los últimos campeones riojanos de la disciplina. Y también los últimos pelotaris de la comunidad que han logrado un torneo importante. Sea en Serie A o en B, es muy difícil levantar los brazos. Con casi una década de trayectoria profesional, ambos han luchado mucho para ganarse una oportunidad como esta.
En cambio, a Murua y a Gabirondo les queda mucho trecho por delante. Ander Murua debutó en 2024, el mismo año en que lo hizo Gabirondo, incluso antes de sacarse el carnet de conducir. En el caso del zaguero, cuenta con un gran futuro por delante. Ya ha ganado torneos formativos (Laudio, Bergara, Lezama…) y a sus solo 21 años, espera levantar su primer entorchado de un gran torneo. A lo largo de este Parejas Serie B, ambos ya han demostrado su gran rendimiento. Ambos acabaron la primera fase segundos (9 de 14 triunfos), acabaron primeros las semifinales y llegan a la final habiendo jugado juntos quince partidos. La continuidad importa.

Murua y Gabirondo se enfrentan a Darío y Loza
Los cuatro pelotaris se medirán, además, a un frontón atípico. En este medio, Salaverri ya confesó que la pelota daba extraños en la pared y el frontis, además de ser rápido. Contando con tal factor y previendo además la estrategia rival, ambos han elegido bolas lentas y que cojan poca altura. «La clave estará en que Jon Ander Peña pueda entrar en juego», reconoció Salaverri. Eso es precisamente lo que Murua y Gabirondo tratarán de evitar, a base de pelotazos hacia el de Fuenmayor, que estará muy exigido.
En lo ambiental, no quedan entradas a la venta; en un partido donde la cátedra da como favoritos al dúo vasco. A Peña II y Salaverri les queda demostrar que los pronósticos están equivocados.


