La posible instalación de una planta de biogás en la zona de Valverde ha abierto un intenso debate en Cervera del Río Alhama. El proyecto, promovido por la empresa B.Power, se encuentra todavía en fase administrativa, pero su mera tramitación ha generado un creciente malestar en el municipio, como ya ha sucedido en otras localidades riojanas. La iniciativa, que plantea la construcción de una instalación destinada a la gestión de residuos orgánicos, ha despertado tanto expectativas como preocupaciones entre los vecinos.
El expediente del proyecto ha avanzado en los últimos meses y ya cuenta con la autorización de la Comisión de Ordenación del Territorio y Urbanismo de La Rioja (COTUR). Sin embargo, todavía falta uno de los pasos clave del proceso: el informe ambiental del Gobierno de La Rioja. Hasta que ese dictamen no se emita, el Ayuntamiento sostiene que no puede adoptar una postura definitiva sobre la instalación. El alcalde, Álvaro Forcada, ha insistido en que la decisión final debe basarse en los «criterios técnicos» de la comunidad autónoma.
Frente a esta postura, la oposición municipal y los colectivos contrarios al proyecto consideran que el Ayuntamiento debería posicionarse antes de que esto ocurra. En el último Pleno, el grupo municipal socialista presentó una moción en la que planteaba que el Consistorio rechazara la planta si no se garantizaba que estaría destinada exclusivamente a la gestión de residuos generados en el entorno cercano. La propuesta también incluía la elaboración de una ordenanza municipal que limitara la implantación de este tipo de instalaciones en suelo del municipio. La moción fue finalmente rechazada.
Mientras tanto, los vecinos contrarios a la planta han intensificado su movilización. La antigua plataforma Stop Planta de Biogás Cervera se ha reorganizado como asociación, desde donde aseguran que el proyecto genera una creciente preocupación en la zona. Sus integrantes consideran que la planta podría tener un impacto significativo en el entorno y cuestionan su ubicación, situada a unos 650 metros del casco urbano de Valverde. También señalan que la instalación prevista ocuparía alrededor de doce hectáreas, una dimensión que podría entrar en conflicto con la normativa más reciente sobre distancias mínimas respecto a núcleos urbanos.
La asociación también apunta al precedente de Hérvías, donde recientemente se ha rechazado un proyecto similar, y entiende que el caso de Valverde debería recibir un tratamiento similar.
El debate sobre la planta de biogás ha alcanzado su momento de mayor tensión esta semana durante el pleno municipal. Durante el turno de ruegos y preguntas, un representante del colectivo vecinal intervino para exponer la resolución publicada en el Boletín Oficial de La Rioja relativa al proyecto de biogás de Hérvías y para reclamar que el Ayuntamiento se posicione contra la instalación prevista en Valverde. En ese momento, el alcalde abandonó la sesión, lo que provocó protestas desde parte del público y generó un clima de fuerte confrontación. «Lo importante del Pleno es que el centro de Educación Infantil se va a abrir después de Semana Santa y todo lo que sea buscar crispación no lo van a encontrar en mi persona», ha explicado Álvaro Forcada a NueveCuatroUno.
Tras el pleno, el grupo municipal socialista ha calificado la actitud del alcalde de «grave falta de respeto» hacia los vecinos y criticó que abandonara la sesión mientras se trasladaban preocupaciones ciudadanas. Por su parte, la Plataforma Stop Planta Biogás Cervera también ha expresado su malestar en redes sociales, donde ha calificado lo ocurrido de «absolutamente inaceptable». El colectivo sostiene que, ante un asunto que preocupa a parte de la población, el Ayuntamiento debería ofrecer explicaciones claras sobre el proyecto y sobre cómo pueden afectar a Cervera.


