El recrudecimiento del conflicto en Oriente Medio vuelve a sacudir al sector turístico internacional. Aunque España no es un destino directamente afectado y La Rioja está a miles de kilómetros del foco geopolítico, el impacto se deja sentir con fuerza en la red mundial de conexiones aéreas y ahí, las agencias de viajes riojanas están viviendo días de preocupación y trabajo contrarreloj.
Asia, África, Oceanía o incluso algunos destinos turísticos del Golfo están viendo alteradas sus conexiones habituales debido a la afectación de grandes hubs internacionales como Dubái o Doha. Y ahí es donde las agencias locales están teniendo que multiplicarse para reorganizar rutas y garantizar que sus clientes lleguen a destino o puedan volver a casa sin quedar bloqueados.
Desde EuroRioja Viajes, Nuria, describe una situación marcada por la incertidumbre y la necesidad de reacción constante. «Tenemos muchísimos viajes organizados vía Emiratos, vía Doha, vía Dubái. No solo como destino final, que también, sino como escala hacia Asia, África o incluso Oceanía», explica. Y es que el problema no es tanto dejar de viajar a esos países como destino, sino el «tapón» que se genera en la movilidad global cuando aeropuertos clave dejan de operar con normalidad.
Aeropuertos como los de Dubái o Doha funcionan como auténticos nodos neurálgicos del transporte aéreo mundial así que, cuando se interrumpe su operativa, el impacto se extiende mucho más allá de la región. Las rutas deben rediseñarse, los pasajeros se redistribuyen y el resto de conexiones se saturan.
«Lo nuevo puedes reorganizarlo eligiendo otra ruta. El problema es lo que ya estaba en marcha y cerrado hace meses. Algunos clientes que tenían previsto salir este fin de semana vieron retrasados sus vuelos y tuvieron que ser recolocados por otras vías, por ejemplo Corea o China para llegar a destinos como Nueva Zelanda».
Las compañías siguen operando, pero el volumen que absorbían las grandes aerolíneas del Golfo es tan elevado que su paralización desestabiliza el sistema. «Todo lo que no pasa por ellos pasa por otros sitios, y está todo lleno». Pese a la situación, Nuria subraya que «nosotros personalmente no tenemos viajeros bloqueados en el extranjero sin alternativa». Todo gracias a una intensa labor de previsión.
En algunos casos, aunque determinadas aerolíneas no han cancelado oficialmente los vuelos previstos para los próximos días, la agencia se adelanta y busca alternativas ante la posibilidad de que no operen finalmente. «Preferimos garantizar el regreso antes que esperar a la cancelación de última hora», explica.
La situación actual vuelve a poner sobre la mesa el papel de las agencias físicas frente a la contratación directa online. «Son cosas que normalmente la gente no valora cuando está comparando precios. No hacemos milagros, pero buscamos opciones y cuidamos a nuestros clientes como si fuéramos nosotros mismos».
La diferencia está en el acompañamiento. No es lo mismo encontrarse en un aeropuerto extranjero intentando reconfigurar un viaje complejo que contar con un equipo que, desde el principio, busca soluciones y ofrece información constante.
Eso sí, el desgaste es evidente. «Es un trabajo muy estresante cuando la situación se tuerce». Sin embargo, el sector turístico suele ser el primero en notar cualquier sacudida geopolítica como pandemias, guerras, atentados o crisis diplomáticas, pero también, uno de los primeros en recuperarse.
A corto plazo, desde Euroviajes Rioja prevén un posible parón o cierta contención en las reservas. «Momentáneamente puede haber un freno», aunque matiza que el turismo ha demostrado una gran capacidad de resiliencia. «Después de la pandemia vimos que las ganas de viajar podían más que el miedo».


