Semana Santa

Emilio Herreros: «Somos una cofradía joven, con mucha ilusión y ganas de innovar»

ENTRADA EN JERUSALÉN

FOTO: Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén.

La Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén afronta una de las Semanas Santas más intensas de su historia reciente. No en vano, es la hermandad con mayor actividad procesional de Logroño, con cuatro salidas en apenas siete días: desde la alegría del Domingo de Ramos con la Borriquilla hasta el júbilo del Domingo de Resurrección, pasando por el recogimiento del Lunes Santo con el Cautivo y la solemnidad del Viernes Santo con la Oración en el Huerto. Un calendario exigente que requiere coordinación, compromiso y una implicación constante de sus cerca de 200 hermanos.

Este año, además, la cofradía vive un momento especialmente significativo con el estreno de su nueva sede en la iglesia de Santa Teresita, donde por fin podrá rendir culto estable a sus titulares. A ello se suma un notable crecimiento social, con un importante aumento de incorporaciones -mayoritariamente jóvenes- que confirma el buen momento de la hermandad, cuyo hermano mayor es Emilio Herreros.

FOTO: Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén.

– ¿Qué tal se presenta esta Semana Santa?

– Es un año especial y nuevo. Por fin vamos a tener una sede más estable, en Santa Teresita, donde podremos rendir culto a nuestras imágenes como debería haber sido siempre. Hasta ahora no podíamos hacerlo de esa manera.

– ¿Qué papel va a mantener el colegio La Enseñanza en la vida de la cofradía?

– La Enseñanza fue nuestra sede hace años y siempre ha colaborado estrechamente con nosotros. Actualmente allí continúa la Borriquilla y el resto de imágenes las trasladamos a Santa Teresita para poder disponer de altares adecuados y darles el culto que merecen.

– El 14 de marzo está previsto el traslado del Cautivo a su nueva sede. Va a ser un hito para la hermandad.

– Sí, será una procesión histórica, por todo lo alto. Nos acompañará una de las bandas más importantes de España, la Santísima Trinidad de Palencia y esperamos que sea un día inolvidable.

No es nada fácil traer una banda de esta entidad, pero con la colaboración de la Hermandad de Cofradías  ha sido posible. Es la única forma de poder sacar adelante algo así.

Paso de Jesús Cautivo en la Plaza de San Bartolomé. EFE/Raquel Manzanares

– La suya es una cofradía muy activa, ¿cómo se organizan cuatro procesiones en apenas una semana?

– Somos una cofradía peculiar. Pasamos de la gloria del Domingo de Ramos, con la Entrada de Jesús en Jerusalén, al recogimiento del Lunes Santo con Nuestro Padre Jesús Cautivo y el misterio de la Sentencia, un paso de estilo puramente sevillano que además va a costal, el único en La Rioja y prácticamente en el norte de España.

El Viernes Santo procesionamos la Oración en el Huerto, a vara, como se ha hecho siempre, y el Domingo de Resurrección volvemos a la alegría y el gozo.

– Parece que, este año sí, van a poder despedirse del Cristo Resucitado que les ha acompañado durante décadas. La nueva talla está generando una gran expectación.

– Mucha gente nos ha pedido este año poder portar la imagen, incluso personas mayores que ya no salen habitualmente. Quieren despedirse llevando su Resucitado, porque será el último año antes de que llegue la nueva talla. He podido ver la evolución del nuevo Resucitado y, sin ninguna duda, será una talla inimaginable para Logroño. Sin la Hermandad de Cofradías no habría sido posible.

Paso del Cristo Resucitado, saliendo desde el cementerio. FOTO: Daniel Ortiz.

– Este año han dado la bienvenida a una treintena de nuevos hermanos, ¿les ha sorprendido la medida en la que la gente se está acercando a las cofradías?

– Por suerte, llevamos varios años creciendo, pero lo de este ha supuesto un empuje importante. Tenemos muchas solicitudes nuevas; rondamos los 200 hermanos y la mayoría son jóvenes. Se nota que vienen con mucha fe. Creo que hay ganas de recuperar valores fundamentales, los valores que nos da ser cristianos. Y la gente joven apuesta por ello con firmeza.

– El Cautivo se ha convertido en una de las imágenes icónicas de la Semana Santa logroñesa. Especialmente desde que el pasado año decidiera cruzar el Puente de Piedra.

– Desde que llegó la talla ya marcó un paso diferente. Cuando pasó a costal dimos un salto y solo hay que preguntar a cualquier costalero: la sensación bajo el paso es completamente distinta a llevarlo a vara.

El Lunes Santo saldremos desde la Concatedral, iremos por Portales hasta San Bartolomé, donde habrá un pequeño encuentro con la Virgen del Rosario (de la cofradía de Maristas), y este año bajaremos por Herrerías hasta Palacio para saludar a las cofradías del Descendimiento y de Ánimas. Después iremos hacia el Puente de Piedra y, si todo se confirma, terminaremos en el cementerio.

– El encierro en el cementerio es otra novedad para un Cristo ‘inquieto’ en la búsqueda de nuevos entornos.

– Somos una cofradía muy joven, con mucha ilusión y ganas de innovar. Además, no haber tenido una sede fija nos ha condicionado los itinerarios todos estos años. Ahora intentaremos mantener un recorrido más estable.

El paso de la Borriquilla abre la Semana Santa de Logroño. FOTO: EFE/ Raquel Manzanares

– Para los menos familiarizados con sus procesiones, ¿qué momentos especiales recomienda en cada una de ellas?

– El Domingo de Ramos (la Borriquilla), sin duda, la salida a la Plaza del Mercado. El Lunes Santo (Cautivo) me quedo con la salida desde La Redonda y el paso por el Puente de Piedra; el Viernes Santo (Oración en el Huerto, durante la procesión del Santo Entierro) recomiendo los tramos de la calle Mayor por su recogimiento y el Domingo de Resurrección la salida por la puerta del cementerio, que es una maniobra muy complicada pero emocionante.

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