La Rioja

Del campo al palacio: la infanta Elena brinda por la verdura calagurritana en Madrid

Todos sabemos la capacidad que tiene La Rioja para organizar un buen ‘sarao’, pero si junto con el nombre de nuestra comunidad añadimos el de Calahorra, el éxito está asegurado. El Ayuntamiento de Calahorra junto a una comitiva de cocineros de la tierra se han propuesto durante la noche de este miércoles a postular al municipio como la  ‘Ciudad de la Verdura’ , en este año en el que cumplen treinta ediciones de unas jornadas que promoción la huerta calagurritana como uno de los mejores aliados de la cocina española. El evento ha tenido lugar en un sitio que ha estado a la altura del producto que presentaban: el Centro Riojano de Madrid.

Como no es poca broma, al acto han asistían personalidades del más alto nivel en la capital: el actor riojano Nacho Guerrero; la maquilladora riojana nominada a mejor maquillaje en los próximos Goya, Saray Rodriguez; el codiciado hombre del tiempo, Roberto Brasero, o la presentadora y directora de los informativos de Antena 3, Sandra Golpe.

Y como si todo este desfile de presentadores, actrices y lo más granado de la capital no fuera suficiente, el evento contaba con la presencia de la Infanta, Elena de Borbón.

La Infanta se desenvolvía como en casa ante la presencia de muchos amigos riojanos. «Me encanta el vino de Rioja, siempre lo bebemos mi padre y yo… es uno de mis favoritos», sostenía la Infanta.

Envío directo a Abu Dabi

Aprovechando la coyuntura, el presidente del Centro Riojano en Madrid, José Antonio Rupérez Caño, le regalaba unas botellas de Rioja y la Agenda Taurina del Centro. La Infanta, con una gran sonrisa al ver mezclado sus dos grandes placeres, confesaba que «el vino y la agenda irán directas a Abu Dabi para que el emérito pueda disfrutar del vino riojano y leer la agenda taurina al mismo tiempo».

Por otro lado, aprovechaba para mostrar su gran pasión por el campo riojano: «Sus paisajes en otoño; la maravillosa huerta, como la de Calahorra, o su gente son factores que enamoran.»

Un producto a la altura

Un evento de estas magnitudes necesitaba tener un protagonista a la altura, y en este caso la duda ofende. La huerta calagurritana y sus maravillosos productos acompañaban a las más altas personalidades que asistían al evento conformando una simbiosis perfecta. Una huerta que era presentada por la maestra de ceremonias de la noche, la alcaldesa de Calahorra, Mónica Arceiz, que con mucho don de gentes defendía en lo que cree: «su tierra» .

«Nuestras verduras son sabor, calidad y el orgullo de una tierra que trabaja y vive por sus productos», ensalzaba en el brindis. Entre odas a la huerta calagurritana, la primer edil hacía un guiño al campo español: «Nuestros productos son fruto del esfuerzo de miles de familias que viven del campo. Quiero acordarme de todos ellos en estos momentos tan difíciles».

Tras el brindis y como no es lo mismo contarlo que probarlo, acompañaban a la velada un carrusel de pinchos donde la verdura era la protagonista. Lingote de espárragos, papel de pimientos o menestra tradicional eran algunos de los pinchos más deliciosos de la noche.

Seleccionados y elaborados por cocineros calagurritanos como Ventura Martínez, Miguel Espinosa o Esteban Alegría.»Es un orgullo poder preparar todos estos pinchos que demuestran el carácter de una tierra que sabe muy bien de donde viene», exclamaba Ventura en su hábitat: los fogones.

«Sin palabras»

«Sin palabras» era una de las expresiones que más se repetía durante la noche al degustar los más de diez pinchos que los cocineros han preparado y que han ido acompañados por vinos blancos y tintos de Rioja.

Las conversaciones entre vinos y pinchos han hecho que la velada se desarrollase como un autentico homenaje a lo verdaderamente importante: la verdura. «Tenemos que visitar la región después de esto», comentaba un grupo de críticos gastronómicos al probar el ravioli de cardo.

El comedor se convertía así una verdadera fiesta para el disfrute personal de cuantos acompañaban a Calahorra en su presentación madrileña. Sorpresa y muchas ganas de visitar y conocer más de nuestros productos era la sensación general de todos.

El acto concluía con una ovación a los cocineros. Calahorra no solo se ponía a la altura de su gran producto, sino que también ha demostraba que el trabajo, la constancia y la dedicación por su tierra hacen que los eventos acaben con un «¿cuándo vamos?».

¿Quieres recibir a primera hora del día toda la información de La Rioja en tu e-mail?

* campo obligatorio
To Top