El Plan de Competitividad del Comercio Minorista de La Rioja se ha creado para fomentar la modernización del sector «y su resiliencia» con medidas como un programa de relevo o el fomento del asociacionismo. Así lo ha explicado la consejera de Economía, Innovación, Empresa y Trabajo Autónomo, Belinda León, que ha presentado este jueves, en el seno del Consejo Riojano de Comercio, ese plan para el comercio dotado con 7,6 millones de euros hasta 2028.
Este documento pretende afrontar las transformaciones globales que exigen los cambios sociales y la digitalización de la economía, los nuevos hábitos de consumo, la demanda emergente y el actual contexto de competencia.
El Plan de Competitividad del Comercio Minorista de La Rioja gira en torno a cinco ejes: las sinergias con otros sectores y agentes sociales; la modernización; la sostenibilidad y el equilibrio territorial; la retención de talento y el relevo generacional; y el acceso a nuevos mercados nacionales e internacionales.
Entre otras cuestiones se prevé la actualización y adecuación normativa del Decreto 63/2006, por el que se creó el Consejo Riojano de Comercio; de la Ley 3/2005, de 14 de marzo, de Ordenación de la Actividad Comercial y las Actividades Feriales en la Comunidad Autónoma de La Rioja sobre grandes superficies y espacios comerciales en el entorno urbano; y de la propuesta de Ley para el desarrollo de las Zonas de Impulso Comercial Urbano de la Rioja (ZIC).
Otras medidas específicas incluidas en este primer eje serán la creación de una red de apoyo regional para la atención al comercio minorista o la creación de un Código de Buenas Prácticas del comercio riojano.
Por otra parte, la modernización del sector pasa por «la digitalización, la innovación y la presencia en diferentes canales de los procesos de gestión comercial, ventas y relación con la clientela», ha dicho.
La importancia del relevo generacional
En torno a este eje, pivotan la creación del Observatorio del Comercio Minorista, el programa de ayudas a la competitividad del comercio minorista, formación en digitalización y posicionamiento del comercio riojano minorista o el análisis de las necesidades de infraestructuras tecnológicas y espaciales del sector.
Otro de los grandes objetivos radica en fomentar el emprendimiento, la renovación y el relevo generacional en el comercio minorista mediante el programa Releva y Emprende. para ello, el Gobierno fomentará la oferta formativa del comercio minorista riojano y mejorará la sensibilización y prestigio del emprendimiento comercial con el impulso de unas becas excelencia en comercio, un programa de ayudas para la formación en competencias y para el éxito comercial.
El cuarto eje del Plan del Comercio Minorista camina «hacia un modelo medioambiental de comercio minorista más sostenible y socialmente responsable, partícipe del desarrollo territorial y local para garantizar su futuro y el de la región, favorecer la cohesión social, la integración cultural y la superación de los desequilibrios territoriales».
En este punto se buscará la optimización en la gestión de residuos, el fomento de la sostenibilidad energética y bajas emisiones o el impulso al comercio de proximidad; crear un «censo vivo» de establecimientos comerciales es otra de las acciones previstas.
Por último, León ha querido valorar la importancia del «desarrollo y la promoción de una marca de comercio minorista de La Rioja con potencial para la promoción de este sector y la comercialización de sus productos en nuevos mercados nacionales e internacionales, al mismo tiempo que atrae nuevas inversiones a La Rioja».
De acuerdo a los datos facilitados por el Observatorio del Comercio de La Rioja en 2026, esta Comunidad Autónoma cuenta con un total de 3.478 establecimientos comerciales de los que más del 30 por ciento pertenecen al sector de la alimentación, seguido del sector textil (16,8 por ciento).
Más del 80 por ciento de los comercios localizados en la región (2.797) están ubicados en cabeceras de comarca, entre las que solo logroño acoge más del 50 por ciento del total (1.784).


