Gracias. Gracias a todos simplemente por estar ahí. Soy una orgullosa madre de una bonita familia a la que un día le dijeron que, de regalo de principio de año, su valiente hijo mayor tiene leucemia.
Cuando me pongo a pensar sobre mi caso los sentimientos se revolucionan y no sé por dónde empezar. Al final no me sale más que dar las gracias a diestro y siniestro. Gracias por tener la casa que tengo: el Cari, mi Chititina y mi pocholito que nos ha dado a todos una lección de vida. Cuántos adultos quisiéramos tener la cabeza tan amueblada como él.
Gracias a mi casa: a mi madre, a mis tatos, a mis cuñados, a mi suegra… Gracias a nuestros amigos por ser eso, por ser nuestros amigos, por entender que si no devuelvo una llamada o un WhatsApp es que no tengo fuerzas para hablar. Gracias porque sabemos que nos queréis.
Son momentos complicados pero de esta vamos a salir. En mi casa siempre decimos que somos uno y es extensible para todo el mundo. Hay que pensar que la esperanza es lo último que se pierde y que siempre hay que pensar en positivo.
Gracias a las médicas y enfermeras de El Redal: la médica que estaba de guardia y que no se conformó con cualquier cosa con, gracias a Pilar, la enfermera, a Gemma, nuestra médica de Atención Primaria que vale un valer, que volvió de vacaciones y ya sabía cómo estaban los temas pendientes tanto de Raquel como de Guillermo. Gracias al Hospital San Pedro, a su personal: médicos, enfermeras, celadores, personal de limpieza…
Estamos orgullosos de pertenecer a una sociedad que no es tan anónima como algunos quieren creer. Somos personas, personas que quieren, que trabajan, que estudian y que, sobre todo, tienen a su alrededor gente que les apoya, les quiere y les arropa cuando es necesario.
Si intentamos enumerar seguro que nos dejamos a alguien, así que no me voy a molestar. Los que nos conocéis ya sabéis que va por vosotros. Los que no, simplemente sabed que hay un montón de profesionales y de voluntarios que están ahí para vosotros. Fiaros de ellos porque saben de qué hablan y cómo hay que actuar.
La palabra cáncer es una palabra tabú, pero si la experiencia sirve de algo quisiera deciros que el ánimo con el que se enfrentan las situaciones valen más que mil palabras.
Mucho ánimo y mucha fuerza para todos.
*Puedes enviar tu ‘Carta al director’ a través del correo electrónico o al WhatsApp 602262881.


