La dirección de Euro Seating, con sede en Ezcaray, ha anunciado que emprenderá acciones legales contra UGT tras las acusaciones de acoso laboral vertidas por el sindicato sobre la situación interna de la compañía. Así lo ha comunicado el propietario y director general de la firma, Gonzalo Robredo, en un escrito público remitido este viernes.
En el comunicado, Robredo califica de «falsas, injuriosas y tendenciosas» las acusaciones realizadas por UGT y por uno de sus representantes, Juan Carlos Alfaro, y sostiene que responden a un intento de «destruir el prestigio de la empresa y enfrentar a los trabajadores», poniendo fin -según su versión- a más de treinta años de buen clima laboral en la fábrica. El director general carga duramente contra el tono y el contenido de las denuncias sindicales, que considera una campaña de «acoso y derribo» tanto contra la empresa como contra su persona.
La empresa subraya que la práctica totalidad de la plantilla ya ha expresado de forma pública su rechazo al comunicado difundido por UGT, mediante un manifiesto promovido por los propios trabajadores. En ese contexto, Robredo advierte de que los asuntos pendientes serán dirimidos en los tribunales y confirma la decisión de acudir a la vía judicial para defender la imagen de la compañía.
El comunicado dedica también varios párrafos a defender la trayectoria empresarial de Euro Seating en Ezcaray. Su responsable recuerda que en los últimos siete años ha rechazado ocho ofertas de compra millonarias que, según afirma, habrían supuesto la deslocalización de la empresa y la pérdida de todos los empleos. Asegura, además, que hace dos años adquirió la totalidad de la compañía para garantizar su continuidad en la localidad, asumiendo «todo el riesgo y esfuerzo» que ello conlleva.
En el plano laboral, Robredo destaca que el salario medio bruto de la empresa se sitúa por encima de la media riojana y nacional, que más de la mitad de la plantilla cobra por encima del convenio y que todos los trabajadores tienen contrato fijo. También cifra en más de 100 millones de euros el volumen abonado en nóminas en tres décadas y en más de un millón de euros los impuestos pagados al Ayuntamiento de Ezcaray.
El director general concluye el comunicado apelando a la «unidad entre plantilla y empresa» y defendiendo un modelo basado en el respeto, la estabilidad y la continuidad del proyecto industrial en La Rioja. Un mensaje que, insiste, se emite en respuesta a unas acusaciones que considera injustificadas y que, a partir de ahora, tendrán respuesta en los juzgados.


