El Gobierno de La Rioja, a través de la Consejería de Economía, Innovación, Empresa y Trabajo Autónomo, ha presentado un proyecto piloto de prevención de riesgos laborales y una convocatoria de ayudas centradas en los trastornos musculoesqueléticos, los más habituales en el origen de la accidentalidad laboral.
Por un lado, el Ejecutivo va a adquirir cuatro exoesqueletos como parte de un programa piloto que busca eliminar, o al menos reducir, los trastornos musculoesqueléticos entre el personal de la comunidad. Por otra parte, la próxima convocatoria del Cheque de Seguridad e Igualdad, que gestiona la ADER, contemplará la adquisición de dichas estructuras externas.
De acuerdo a los resultados obtenidos tras los estudios de los técnicos de prevención de la Dirección General de Trabajo y Salud Laboral, tres de cada nueve accidentes de trabajo registrados en la región entre 2021 y 2024 -el 34,1 por ciento del total- tienen su origen en los sobreesfuerzos físicos y afectan al sistema musculoesquelético.
Estos accidentes son sufridos mayoritariamente por hombres (69,1 por ciento). Con independencia del sexo, la espalda constituye la parte del cuerpo más frecuentemente lesionada. En el caso de los hombres, le siguen en frecuencia las lesiones en piernas y hombros, mientras que, en el caso de las mujeres, las lesiones más habituales, tras la espalda, afectan a los hombros, las piernas y las muñecas.
Como actividades con mayor concentración de accidentes entre los hombres, destaca el personal cualificado de las industrias manufactureras (22,9 por ciento), el personal peón de la agricultura, construcción, industrias manufactureras y transportes (19,1 por ciento) y el personal cualificado de la construcción, excepto operadores de maquinaria (19,1 por ciento).
En el caso de las mujeres, los accidentes se concentran principalmente en el personal de los servicios de salud y cuidado de personas (28,8 por ciento) y en el personal de los servicios de restauración y comercio (18,7 por ciento). Además, el 88 por ciento del total de los partes de enfermedad profesional cerrados en la comunidad durante el periodo comprendido entre 2008 y 2024 corresponde a enfermedades causadas por posturas forzadas y movimientos repetitivos. A lo largo de este periodo se ha observado un incremento muy significativo.
A la vista de los datos disponibles, ha indicado la consejera Belinda León, «los sobresfuerzos físicos constituyen una de las principales causas de los accidentes de trabajo en la comunidad y la espalda se identifica como la región anatómica más frecuentemente lesionada con independencia del sexo, lo que evidencia una elevada exposición a cargas físicas asociadas a la manipulación manual, posturas forzadas y movimientos repetitivos del tronco». «Son lesiones que comprometen la salud de las personas trabajadoras, que generan costes humanos y económicos, y que evidencian la necesidad de seguir avanzando en la prevención», ha agregado.

Asimismo, «los hombros figuran entre las zonas corporales más afectadas», especialmente en determinados sectores y ocupaciones, lo que pone de manifiesto la existencia de riesgos derivados del trabajo con los brazos elevados, esfuerzos repetidos y mantenimiento de posturas estáticas.
En este contexto, y una vez aplicadas las medidas preventivas de carácter técnico y organizativo, «el uso de exoesqueletos que proporcionen asistencia a la zona lumbar y a los hombros/deltoides puede considerarse una medida complementaria adecuada para reducir la carga física soportada por las personas trabajadoras, disminuir la fatiga muscular y contribuir a la prevención de lesiones musculoesqueléticas».
La Dirección General de Trabajo y Salud Laboral debe testar el impacto de los cuatro exoesqueletos entre el personal de la Comunidad, ya que pueden ser una vía adicional de intervención en relación a la carga física. Una mesa de trabajo actualmente en curso, con personal del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales del Gobierno y de la Dirección General, determinará los colectivos de la Administración con los que se trabajará. Estos exoesqueletos pueden reducir en un 40 por ciento la fatiga y la tensión muscular en la espalda.
Su implantación, ha continuado León, resulta «especialmente pertinente en aquellas actividades y ocupaciones donde persiste una elevada incidencia de sobresfuerzos y donde la eliminación del riesgo no es técnicamente viable, siempre que su selección y uso se integren en un proceso planificado y evaluado conforme a los principios de la actividad preventiva».
Ayudas a la compra de exoesqueletos
Con el mismo objetivo de eliminar o minimizar los riesgos ergonómicos en el trabajo, la directora general de Trabajo y Salud Laboral, Pilar Simón, ha indicado que la convocatoria 2026 del Programa Cheque de Seguridad e Igualdad, de la ADER, que supone «una ayuda para fomentar las acciones que permitan a las empresas crear unas condiciones favorables en sus centros de trabajo, contemplará como nueva actuación la adquisición de dos tipos concretos de exoesqueletos para la mejora ergonómica en empresas riojanas: pasivos para asistencia lumbar y para asistencia encima de los hombros».
Esta línea, ha recordado Simón, «también subvenciona los estudios o planes vinculados a la estrategia y planificación (planes de igualdad), medidas para la seguridad de los trabajos en altura y retirada segura de materiales con amianto».


