El Rioja

Nace VIR, un nuevo movimiento entre los ‘pequeños’ de Rioja

VIR es una unión que defiende el viñedo, la diversidad y el trabajo compartido

Foto: Leire Díez

No es una marca, tampoco una asociación al uso ni pretende ser una moda pasajera. El colectivo VIR nace casi en silencio, como nacen las cosas importantes en el mundo del vino: despacio, desde abajo y con los pies firmemente hundidos en la tierra. Es un movimiento impulsado por pequeños viticultores de toda la Rioja vitivinícola que comparten una convicción profunda: que esta tierra se construye desde el viñedo, desde quienes lo trabajan, lo conocen y lo interpretan cada día en primera persona. Entre los impulsores se encuentran Martes of Wine y Rioja&Roll.

En el nuevo proyecto se encuentran nombres como Sierra de Toloño, Álvaro Loza , Altún, Gil Berzal, Anza, Alonso Pedrajo, Jade Gross, Tierra, Valcuerna, Betolaza, Abel Mendoza, El Mozo, Vignerons de la Sonsierra, Moraza, Alegre Valgañón, Olivier Rivière, Cupan, Artuke, Eguiluz, Temerario, Área Pequeña, Miguel Merino, Abeica, Víctor Ausejo, Oxer, Elena Corzana, Alain Quintana, GR99, Arizcure, Las Orcas, Sínodo, MacRobert & Canals, Bárbara Palacio, Exopto, Carlos Mazo, Dani Resa, ⁠Jesús Mendoza y Viña Ane.

VIR surge tras meses de conversaciones discretas, de encuentros sin focos y de una sensación compartida: hacía falta un espacio común que uniera a los proyectos pequeños e independientes más allá de estructuras administrativas. No para uniformar, sino justo para lo contrario. Para defender la diversidad, la escala humana y la libertad de cada bodega para expresarse con identidad, personalidad y autenticidad. Una Rioja entendida como punto de encuentro compartido. «Estamos dispuestos a  ir incorporando nuevos proyectos que compartan sus valores y su manera de entender el origen y el territorio», explican desde el movimiento.

VIR no pretende hablar más alto que nadie, sino hablar juntos. En un sector donde están muy presentes los relatos individuales, este movimiento apuesta por una voz colectiva que dé abrigo a todo aquel que quiera sumarse, especialmente, a quienes no siempre tienen capacidad de visibilidad. «Aquí, las bodegas más consolidadas se ponen codo con codo con las más pequeñas. No hay competencia, hay compañía. No existen rivales, sino compañeros de viaje», explican desde el colectivo.

El primer paso visible llegará el 2 de marzo, con un evento en Madrid cuidadosamente diseñado, tanto en el fondo como en las formas. Será una cita contenida, pensada para profesionales y amantes del vino, donde 38 bodegas presentarán sus proyectos con un objetivo claro: mostrar la cantidad y la calidad del tejido vitivinícola pequeño que existe hoy en Rioja. El foco estará puesto en que cada proyecto tenga su espacio y su tiempo.

El trasfondo es más profundo que una feria. VIR nace en un momento que muchos consideran histórico: nunca antes había existido en la Rioja tanta masa de conocimiento, formación y experiencia directa. Una generación de viticultores que ha recorrido mundo, que ha aprendido a base de esfuerzo y que hoy interpreta su territorio sin recetas heredadas. Coincide, además, con el final del centenario de la Denominación, recordando que lo que fue moderno hace cien años es hoy tradición… y que quizá ha llegado el momento de volver a mirar al viñedo con ojos nuevos.

El colectivo aspira a crecer, a sumar, a ser un lugar común al que otros puedan incorporarse con el tiempo. Por ahora, es un gesto de generosidad colectiva, una prueba de madurez y una declaración serena: la Rioja del futuro también se escribe en pequeño, con paisaje, con origen y con el trabajo bien hecho como único argumento.

¿Quieres recibir a primera hora del día toda la información de La Rioja en tu e-mail?

* campo obligatorio
To Top