Se cierra un 2025 de esperanzas para un BM Logroño que, impulsado por su nuevo patrocinio (Dicorpebal), ha escalado hasta convertirse en el mejor de los mortales, solo por detrás del intratable Barcelona. Doce meses de progresión ascendente para transformar el mal momento liguero de la segunda mitad de 2024 en una gran reacción que rozó la clasificación europea. Tras un verano con los acostumbrados cambios de cromos, el inicio del curso 2025-26 deparó la noticia más esperada para el club, un nuevo espónsor tras ocho años que ha dado más seguridad al equipo y le ha permitido llegar al Año Nuevo con motivos para sonreír.

Echando la vista hacia atrás, enero de 2025 no ofrecía demasiados motivos para el optimismo. En ese momento, los riojanos eran décimos, con 13 puntos, muy lejos de equipos como el Torrelavega (2º, 23 puntos) o el Bidasoa (3º, 21 puntos). La liga, además, se detuvo durante el parón invernal y no volvió hasta febrero. Los logroñeses, que habían cerrado 2024 con un importante triunfo frente al Ademar (30-38), continuaron su remontada. Vencieron al Frigoríficos Morrazo, empataron en Nava y doblegaron al Guadalajara. Sin embargo, su racha se truncó con una dura derrota en Granollers el 9 de marzo (28-27). Llegaron a ganar por siete goles, pero acabaron sucumbiendo.
Pero lejos de hundir su moral, aquella derrota les hizo levantar el vuelo, ganar ocho partidos seguidos y no perder más en liga hasta el final de campaña. Espectacular primavera la realizada por los hombres entrenados por Miguel Ángel Velasco, que lograron diez triunfos y un empate en ASOBAL en ese tramo. El empate, además, fue ante el transatlántico Barcelona (37-37), en un partido heroico donde remontaron una desventaja de seis tantos.
Aquel equipo ganó al Torrelavega, al Anaitasuna o al Bidasoa fuera del Palacio y luchó hasta el final por un billete hacia el Viejo Continente. Tenían dos vías para ello: ser cuartos en liga o bien en la Copa del Rey, ganándola o llegando a la final, siempre que un equipo ya clasificado (previsiblemente el Barcelona, la ganara).

Foto: BM Logroño
La primera bala llegó en liga, de cara a la última jornada, el 1 de junio de 2025. Ese día, el BM Logroño llegaba al encuentro en casa frente al Ademar de León quintos, con 37 puntos. Necesitaban ganar, lo hicieron (30-29), pero también una derrota del Torrelavega en su visita al Atlético Valladolid que no ocurrió, pues los cántabros vencieron por 28-31. Así pues, los riojanos quedaron fuera de Europa tras cuajar una segunda vuelta pletórica, con doce triunfos, dos empates y una sola derrota. 26 puntos en el segundo tercio del campeonato por 13 en el primero.
Eso sí, aun les quedaba la Copa, donde los franjivinos habían superado al Cuenca en octavos (33-36) y por tanto, se clasificaron para la fase final. Su misión para llegar a la final era complicadísima, puesto que los de Velasco fueron asignados en el mismo cuadro que el Barcelona, con quien se enfrentarían en semifinales. Sin embargo, no llegaron a ese cruce. El Huesca, por sorpresa, les eliminó en cuartos (25-28) y puso el punto y final a una temporada que no tendría el premio europeo.

Foto: BM Logroño
Tras la Copa, llegaron las despedidas. Habituales cambios de cromos en un club que muchos jugadores han usado de trampolín para lanzar sus carreras. Fueron los casos de Sergey Hernández o Thiagus Petrus en el pasado. En esta ocasión, hubo hasta ocho traspasos: Javi García, Abdoula Modi, Rolando Uríos (pivotes), Ismael El Korchi y Thiago Ponziano (laterales izquierdos), Ángel Rivero (lateral derecho), Xavi Túa (extremo izquierdo) y Salim Melazza (portero). A esta lista de bajas hubo que sumar la retirada del guardameta Javier Romeo. Sin perder tiempo, los riojanos pronto anunciaron nuevos movimientos para preparar el nuevo curso. Non-stop.
Un nuevo comienzo para volver a Europa
Con la continuidad de Miguel Ángel Velasco como técnico, también siguieron los siguientes jugadores: Xoan Ledo (portería), Zaja (lateral derecho), Juárez y Preciado (centrales), Pergel (lateral izquierdo), Zarzuela y David Cadarso (extremos derechos). Mientras tanto, llegaron hasta ocho caras nuevas, apuestas de futuro con contrato de dos años: Marcos Cancio a la portería; Miguel Martínez Lobato al lateral derecho, Unai Galán como central, Pestic al lateral izquierdo, Lombardi al extremo izquierdo y por último, la renovación total de la posición de pivote, con Aitor García Dúo, Álvaro Martínez Lobato y Popovic.

EFE/Raquel Manzanares
Con esas apuestas, la entidad quería volver a Europa y mantener el buen ‘reprise’ de la segunda vuelta, una inercia ganadora que le podía catapultar a luchar por la zona alta. Claro que, ante un vestuario renovado en más de la mitad de sus componentes, la incógnita estaba ahí. El debut del nuevo año tenía fecha: 14 de septiembre, en el Palacio de los Deportes y ante el Guadalajara (triunfo 34-30). Primeros puntos, pero llegaron las dudas con dos derrotas seguidas en Torrelavega y Cuenca. Un momento complicado, de dudas, de repetir la película de 2024, que pronto se solventó.
Si hay una fecha clave franjivina, es el 3 de octubre. Tras ocho años de ausencia, anunció que la empresa Dicorpebal, radicada en Madrid y dirigida por la riojana Olga Pérez, se comprometió como patrocinador principal del equipo durante las dos últimas temporadas. La compañía cárnica recogía así el testigo de Naturhouse, Caja Rioja o primeramente, Bodegas Darien. Un acuerdo que permitió dar seguridad económica al equipo y permitirle un salto deportivo. A esa noticia, se le unió la renovación de su entrenador Miguel Ángel Velasco hasta 2027. «Empezamos a ver mucha luz al final del túnel», fue su reacción en una entrevista concedida a este medio.
Con el acuerdo, todo comenzó a funcionar. Y el equipo a responder, pues encadenó hasta ocho victorias seguidas en liga, que le colocaron pronto segundo, solo por detrás de un Barcelona infalible. Octubre y noviembre fueron meses de pleno para un Dicorpebal donde sobresalieron las paradas de Xoan Ledo o los goles de David Cadarso (el riojano es el quinto máximo anotador en lo que va de liga). Diciembre rompió la racha, con el empate ante Ademar y posteriormente, la derrota en Nava (21-17), donde no salió nada. El triunfo frente al Huesca (33-28) devolvió los ánimos y el año acabó con la asumible derrota en Barcelona (43-30). Poco que decir ahí.

Foto: BM Logroño
Finalizada la primera vuelta, los riojanos iniciarán 2026 con 21 puntos, segundos y únicamente con el intratable Barça por delante (30). Un rendimiento sobresaliente con el que continuar el próximo año. No se le puede pedir más que ser el mejor de los mortales, ganándose así la oportunidad de disputar la Copa de España, junto al Barcelona, Bidasoa y el Recoletas Valladolid (7-8 de febrero).


