La Rioja

Las carreteras riojanas en 2025: catorce muertes y viejas pesadillas en la N-232

Las carreteras riojanas en 2025: trece muertes y viejos fantasmas en la N-232

El 2025 que ya dejamos atrás ha sido un año marcado, de nuevo, por las tragedias viales. A la espera de que la Ronda Sur de Logroño entre en servicio, la N-232 ha vuelto a activar las alarmas por la concentración de accidentes con víctimas mortales en el tramo comprendido entre Haro y la provincia de Burgos.

En total han sido catorce las vidas segadas por el asfalto en vías riojanas a lo largo del año, lo que representa la cifra más alta del último lustro. Aunque estos accidentes se han producido con circunstancias de distinta naturaleza, los choques frontales en vías de doble sentido de circulación han vuelto a ser una de las principales causas.

Como consecuencia de ello, el Gobierno central ya ha anunciado medidas destinadas a mejorar la seguridad en la N-232 entre el punto kilométrico 462 y el límite de la comunidad, como la instalación de señales fluorescente de prohibido adelantar y la ampliación de la zona vedada a los adelantamientos antes y después de los cambios de rasante. De forma paralela, en el citado tramo se establece una doble línea continua y se instalará una banda sonora longitudinal para prevenir salidas de vía.

El trágico repaso a los accidentes mortales del último año en La Rioja comienza el 8 de enero, cuando murió un hombre de 87 años mientras lo trasladaba una ambulancia de vuelta a casa, tras recibir tratamiento médico, en la A-12 a su paso por Navarrete.

Apenas diez días después perdía la vida un joven de 21 años tras sufrir un accidente por colisión frontal en la N-111 a su paso por Lardero. Precisamente en esa misma vía, aunque en el tramo comprendido entre Viguera y Panzares, fallecía el 11 de febrero un motorista de 66 años tras salirse de la carretera.

Uno de los siniestros que mayor conmoción provocó en la sociedad riojana ocurrió en marzo, cuando moría un hombre de 33 años tras un atropello con posterior fuga del conductor, en Huércanos.

Agosto fue un mes especialmente trágico en las vías riojanas, debido a la muerte de una joven de 17 años al caer por un barranco el vehículo en el que viajaba por la LR-289, en Alfaro; y a la de un joven de 19 años tras salirse de la vía su coche en la AP-68, a la altura de Haro.

El triste repaso a los accidentes mortales también tiene vehículos de movilidad personal como protagonistas. El 2 de octubre perdía la vida una joven de Alfaro tras caerse de su patinete en la citada localidad. Aunque los facultativos trataron de salvar su vida en el Hospital de Pamplona, la víctima fallecía días después a consecuencia de sus lesiones.

Tan solo dos días después moría en el Hospital San Pedro un hombre de 40 años que sufrió un atropello en la circunvalación de Logroño y el día 6 de ese mes se produjo un grave accidente en el cruce de la N-232 con la N-124 de Ollauri, cuya víctima –un hombre de 84 años, vecino de Villalba– fallecía días después en el hospital.

Precisamente, Ollauri también estuvo presente en la siguiente víctima mortal en el calendario. Ocurrió el 2 de noviembre, cuando un vecino de esta localidad perdía la vida al verse implicado en una colisión múltiple ocurrida al paso de la N-232 por Foncea. A finales de noviembre moría otro hombre de 75 años, esta vez en la AP-68 (a su paso por San Asensio) y debido a una salida de vía.

Y, de nuevo, el tramo de la N-232 comprendido entre Foncea y Burgos se cobraba otra vida, la de un hombre de 59 años que se vio implicado en otro choque frontal tras un adelantamiento en zona de cambio de rasante.

Los dos últimos accidentes mortales de 2025 ocurrieron durante el mes de diciembre, ambos por atropellos: un hombre de 30 años, vecino de Haro, moría tras sufrir un accidente en la N-232 y un joven de 27 años perdía la vida tras ser arrollado por un camión al paso de la AP-68 por Aldeanueva de Ebro.

Son, en conclusión, catorce historias trágicas que han llevado a la Dirección General de Tráfico a hacer un llamamiento a la «responsabilidad» a la hora de ponerse al volante, sin ocultar su preocupación por la concentración de accidentes en carreteras convencionales «porque hay lugares en los que se han repetido los siniestros respecto a 2024».

Entre los factores más recurrentes de estos siniestros mortales, la DGT señala las distracciones, la somnolencia y los adelantamientos antirreglamentarios, así como los excesos de velocidad o el consumo de alcohol y drogas.

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