El Gobierno de La Rioja impulsa una nueva orden de subvenciones destinada a garantizar la existencia de espacios de ocio y convivencia en los municipios más pequeños de la comunidad, con el objetivo de asegurar un servicio básico de bar-cafetería y reforzar la vida social en el medio rural. La iniciativa, dotada con 1,13 millones de euros para 2026, se ha dirigido a ayuntamientos de hasta 500 habitantes, entidades locales menores y núcleos de población separados, y ha sido presentada como una medida clave en la lucha contra la despoblación.
La orden, que se publicará en el Boletín Oficial de La Rioja, permitirá financiar entre el 80 y el cien por cien del coste de las obras necesarias para la reforma, adaptación o construcción de locales municipales destinados a bar-cafetería. El porcentaje máximo se ha reservado para los municipios de hasta 300 habitantes, mientras que las ayudas han alcanzado el 90 por ciento en localidades de entre 301 y 400 vecinos y el 80 por ciento en las de hasta 500.
El Ejecutivo autonómico ha subrayado que el objetivo no es solo abrir nuevos establecimientos, sino asegurar su continuidad en el tiempo. Por ello, la norma exigirá que el servicio funcione un mínimo de 20 horas semanales y al menos tres días a la semana, y que se mantenga activo durante un periodo mínimo de cinco años desde la concesión de la subvención. Además, solo pueden acceder a estas ayudas los municipios que carecen actualmente de un bar-cafetería en funcionamiento, con independencia de que sea de titularidad pública o privada.
La orden contempla tres líneas de actuación. La primera se centra en la habilitación de espacios de venta de productos básicos —como pan caliente u otros productos envasados— dentro de bares municipales ya existentes. La segunda aborda la reforma de estos establecimientos para adecuarlos a la normativa vigente y mejorar sus condiciones de uso. Y la tercera permitirá la construcción de nuevos locales o la adaptación de inmuebles municipales para su conversión en bar-cafetería, incluyendo el equipamiento y el mobiliario necesarios.
El consejero de Política Local, Infraestructuras y Lucha contra la Despoblación, Daniel Osés, destaca que estos espacios son esenciales para la vida cotidiana de los pueblos y para el desarrollo de la actividad económica y social, al actuar como puntos de encuentro vecinal que ayudan a combatir la soledad y el aislamiento, especialmente entre las personas mayores. Desde el Gobierno de La Rioja se insiste en que esta convocatoria sienta las bases de una política estructural para garantizar servicios básicos y mejorar la calidad de vida en las zonas rurales más despobladas.


