En fechas de excesos, con comidas y cenas pesadas (por no hablar de los postres y los mil y un picoteos), es más que necesario mantener el equilibrio en la medida de lo posible para seguir disfrutando de la gastronomía, pero con conciencia. Para eso las verduras han de ser un invitado más en los menús de Navidad. Cardo, apio, cogollos de Tudela, coliflor, romanescu, brócoli, borraja, acelga… El tipo de producto corre a gusto del consumidor (o del cocinero), así como el tipo elaboración para sacar su máximo potencial en el plato.
Productos que el cuerpo siempre los asimila bien, por lo que es el complemento perfecto para mantener la balanza digestiva en buen estado. La variedad está asegurada, y el sabor, todavía más en plena temporada de verduras de invierno. Verduras, además, muy navideñas.
Aunque con cada año que pasa el volumen de vegetales riojanos va perdiendo fuerza por eso de la falta de relevo generacional en el sector agrícola, la presente campaña está dejando importantes cantidades de producto y eso es debido, en gran parte, a la meteorología de las últimas semanas.
«Si bien estos días hemos tenido temperaturas bajo cero, la gran mayoría de jornadas no ha hecho suficiente frío, por lo que se han solapado las cosechas de diferentes variedades. Al final Les ha faltado más frío para que las verduras se sujeten un poco, especialmente en el caso de la coliflor y el brócoli, pero estamos dando salida al producto sin problema alguno», apunta Chuchi Pérez, agricultor de Calahorra.
En su caso, cultiva a título profesional verduras como el romanescu, el brócoli y la coliflor morada y verde. El cardo también está entre sus faenas, pero desde la huerta particular. «Yo personalmente soy mucho de cardo para estas fechas navideñas, pero reconozco que el brócoli triunfa también por lo suave que es», valora. De lo que no tiene duda es que la verdura riojana tiene características especiales: «Se nota en el tacto, en el sabor, en la textura, es más dura, huele menos,…».


