El retraso de un año en la entrada en vigor del sistema VERIFACTU ha sido recibido como un pequeño alivio por miles de empresas y autónomos. Así lo explican desde IG Asesores, tras la convalidación oficial del aplazamiento aprobada el pasado 12 de diciembre, que confirma que la obligación de utilizar programas de facturación verificados por la Agencia Tributaria no será exigible hasta 2027.
La medida llega después de que muchas empresas ya hubieran iniciado -e incluso finalizado- procesos de adaptación, asumiendo costes económicos y dedicando tiempo a modificar sus sistemas internos. Aún así, este margen adicional puede marcar la diferencia para el conjunto del tejido empresarial.
Con el aplazamiento ya confirmado, Hacienda fija un calendario escalonado. Las sociedades mercantiles sujetas al Impuesto sobre Sociedades deberán cumplir con VERIFACTU a partir del 1 de enero de 2027, mientras que los autónomos y el resto de obligados tributarios lo harán desde el 1 de julio de 2027.
Además, la AEAT mantiene disponible una herramienta gratuita de facturación en modo VERIFACTU, destinada principalmente a contribuyentes con un volumen reducido de facturas, una opción que puede resultar especialmente útil para profesionales independientes y pequeños negocios.
La nueva normativa no afecta a todos por igual. Solo estarán obligados quienes utilicen un sistema informático de facturación, que deberá cumplir estrictos requisitos técnicos. Entre ellos, garantizar la integridad y trazabilidad de los datos, impedir la manipulación de las facturas y permitir el envío de los registros a la Agencia Tributaria.
Las facturas deberán incorporar un código QR y, en su caso, la mención ‘Factura verificable en la AEAT’. Todo ello conforme al Reglamento RRSIF y a la Orden HAC/1177/2024, que detalla las especificaciones técnicas que deben cumplir los programas.
Excel, Word y las soluciones «de siempre»
Uno de los puntos que más dudas genera es el uso de Excel o Word. Desde IG Asesores lo explican con claridad: Excel puede seguir utilizándose solo si se limita a una hoja sencilla para calcular importes. En el momento en que se conecta con otros sistemas o genera informes y resúmenes, pasa a considerarse un sistema informático de facturación y debe adaptarse a VERIFACTU.
Word, por ahora, sigue siendo válido, aunque desde la asesoría advierten de que esta opción también tiene los días contados y previsiblemente dejará de ser aceptada a partir de 2027.
El mensaje que lanzan desde IG Asesores es claro: el aplazamiento no debe interpretarse como una invitación a posponerlo todo. Ahora es el momento de revisar cómo se factura, hablar con el proveedor de software y planificar con calma las pruebas durante 2026, recomiendan. Anticiparse, insisten, evitará errores, sanciones y decisiones precipitadas de última hora.
Más allá de la obligación legal
Desde la asesoría destacan también el lado positivo del cambio. Los nuevos sistemas de facturación, cada vez más accesibles y fáciles de usar, no solo ayudan a cumplir con Hacienda, sino que permiten un mayor control del negocio y una mejor gestión de la tesorería.
En este contexto, IG Asesores ha integrado en su propio software una aplicación de facturación completamente adaptada a VERIFACTU, pensada para implantarse sin grandes inversiones y con acompañamiento técnico y fiscal continuo.


