Este domingo 14 de diciembre ha sido especial en Las Gaunas. La victoria de la UD Logroñés frente al Ejea (4-1) ha traído consigo la despedida de Manex Rezola como jugador blanquirrojo (jugará a partir de enero en la cantera del Real Madrid). El motivo es que el guipuzcoano ha visto su quinta amarilla y no estará en el derbi frente a la SD Logroñés (domingo 17:00 horas). Por ese motivo, cuando Manex ha sido sustituido en el minuto 70 por Iker Otadui, Las Gaunas y sus compañeros se han volcado en su despedida. Ovación de la grada, intenso abrazo con su entrenador Unai Mendia y con todos sus jugadores.

Foto: Riojapress / Fernando Díaz
Unai Mendia le agradece los servicios prestados
En la rueda de prensa posterior al partido, el técnico de Beasain le ha agradecido su compromiso con el equipo: «Ha sido su último partido, ha visto la quinta amarilla y es la recompensa del salto que ha dado, del nivel que ha dado, del día a día, de sus ganas de aprender». Asimismo, también ha valorado su intención de «sumar en la idea» del equipo. Tampoco se ha olvidado del trabajo de los anteriores técnicos, como Yayo Urzay y Toño Jubera: «Todos esos entrenadores que llevan trabajando bien durante mucho tiempo».
Sobre la amarilla, además, ha explicado lo siguiente: «No estaba hablada y sí me hubiera gustado que estuviera algún partido más». De hecho, el guipuzcoano ha explicado que ha formado parte de la táctica: «Es algo dicho por mí, ya nos habían marcado goles así y es una orden mía de que teníamos que parar las transiciones. Por lo tanto, es una jugada de fútbol». Respecto al impacto en el equipo, Mendia ha afirmado que Manex «seguirá su camino» y otros entrarán en su lugar. No ha querido mencionar posibles recambios en el mercado invernal, pero lo cierto es que la UD Logroñés lo echará de menos.
Punto y final a la etapa de un chaval de 19 años recién cumplidos que se va con el récord del gol más precoz de la historia del club y un desparpajo sobresaliente. Manex ha jugado 1.091 minutos en liga, ha marcado dos tantos y ha dejado la sensación de ser un futbolista de superior categoría. A partir de ahora, tendrá que demostrarlo en Valdebebas.


