Fuenmayor cuenta ya con una nueva instalación escultórica. Se trata de un gran cero con la inscripción: «Fuenmayor, km0 del Rioja». Un eslogan identificativo del municipio que habla de vino, de experiencias en torno a él, de patrimonio, de tradición y de cultura. Un kilómetro cero que se asocia claramente con la razón de ser de una localidad estratégicamente situada en una de las mejores zonas de la Denominación Calificada Rioja, y que vive por y para sus magníficas bodegas y sus exquisitos caldos.
El 12 de Abril de 1788 se reunieron en Fuenmayor -en el Palacio de los Marqueses de Terán- los representantes de los cosecheros de «los 52 pueblos de La Rioja Castellana» y aprobaron los estatutos de una sociedad económica de Cosecheros de La Rioja Castellana. Su primer objetivo será la construcción de un camino que permitiera el paso de las grandes galeras hasta Santander para su exportación en barco al mercado inglés.
La Real Junta, como se le conocía popularmente, consiguió con su esfuerzo abrir las puertas para la comercialización y exportación del vino de Rioja, sentando las bases de lo que hoy es la actual denominación de origen y siendo el primer precedente de un intento de organización político-económica de lo que hoy es La Rioja. Por eso Fuenmayor se convirtió en el kilómetro cero del Rioja.
La escultura ya luce en la entrada a la localidad, en el comienzo de la calle Víctor Romanos con el cruce de la N-232, un lugar bien visible y de tránsito habitual para todos aquellos que acceden a Fuenmayor y quieren su oferta turística.


