El arbitraje riojano atraviesa un gran momento y para muestra, el siguiente dato: por primera vez, cuatro colegiados adscritos al Comité Riojano participarán en una misma jornada liguera. Será este domingo, durante la jornada 14 de liga. Tres de ellos se juntarán en el Real Sociedad-Villarreal (14:00 horas): el principal César Soto Grado, el asistente Carlos Álvarez e igualmente, el debut de Millán Bárcenas como cuarto árbitro. Además, el recién ascendido Miguel Sesma actuará como asistente VAR en el Girona-Real Madrid, que cierra esta sesión dominical (21:00 horas).
El Reale Arena centrará la labor de los trencillas. Al frente, el veterano César Soto Grado (1980, abulense de nacimiento y riojano de adopción), en su séptima temporada en Primera División. Casi con seguridad, será el último curso de su carrera. En teoría, ese final se iba a producir durante el pasado curso futbolístico, con la final de la Copa del Rey como broche. Sin embargo, debido a sus críticas al presidente del Comité Técnico de Árbitros, Soto Grado sufrió la nevera en liga y se quedó sin impartir justicia en ese encuentro del ‘KO’ tan especial. Para arreglar el desaguisado, el CTA anunció su continuidad durante un año más.

FOTO: RFEF
En lo que va de temporada, César ha dirigido seis encuentros de Primera, incluido el Clásico entre el Real Madrid y el Barcelona. Además, también arbitró el Hamrun-Dinamo de Kiev (ida de la segunda ronda de la previa de Champions). Se trata de un colegiado molesto para los ‘grandes’, especialmente el Real Madrid, que le ha dedicado sus famosos vídeos en la televisión oficial. Tampoco gusta en Barcelona, pero sí a sus compañeros de profesión, que lo eligieron el mejor árbitro de la élite en la 2023/24.
En la banda, Soto Grado estará asistido por Carlos Álvarez Fernández (Logroño, 1990), como ocurre habitualmente. Álvarez enlaza también su séptima temporada en la élite y ha crecido de forma paralela a César. Ambos se ganaron la escarapela internacional a partir de 2025, lo que demuestra su nivel. Y junto a ellos, el jovencísimo Millán Bárcenas Torres (Logroño, 1999), debutará en Primera División como cuarto árbitro. A sus 26 años, afronta su segunda campaña en Primera Federación y esta temporada, además, ha dirigido igualmente tres partidos en la liga Juvenil División de Honor y otro en Juvenil Nacional. Premio para él.
Sesma Espinosa, con el foco del Girona-Real Madrid
Por último, Miguel Sesma Espinosa (Logroño, 1995), debutante en este curso como principal en Primera, afrontará la difícil tarea de ser asistente VAR en un Girona-Real Madrid con presión para los blancos. Cada vez que juegan, el foco se multiplica. Más todavía en esta ocasión, pues el Barcelona se les ha puesto por delante (34 frente a 32). Los de Xabi Alonso están obligados a vencer y por eso, en esa atmósfera, la polémica se medirá al milímetro. Cualquier penalti no pitado o fuera de juego dudoso se explotará durante horas en tertulias a lo largo del país. Seguramente injusto, pero es la realidad que ocurre cada jornada.

Debut de Miguel Sesma Espinosa en Primera / FOTO: Levante UD.
Así que Sesma Espinosa, en colaboración con Juan Luis Pulido, VAR principal, tratará de realizar el mejor trabajo posible. Hasta ahora, como árbitro principal, lleva siete partidos en la máxima. Debutó el pasado 16 de agosto en el Alavés-Levante de Mendizorroza y en la undécima fecha, dirigió el triunfo del Barcelona frente al Elche (3-1). Es un colegiado que deja jugar y apenas muestra amonestaciones. Solo 2,71 de media y todavía no ha expulsado a nadie en Primera.
El reflejo de un momento fantástico
La conjunción de cuatro árbitros en el mismo día de Primera División es un premio a los méritos del arbitraje riojano. El pasado verano, la continuidad de César Soto Grado y el ascenso de Miguel Sesma Espinosa (sexto del Comité Riojano en lograrlo) reunió, por primera vez, a dos colegiados principales riojanos. Más, claro está, la continuidad del internacional César Álvarez como asistente. No es nada fácil para un territorio tan pequeño como el riojano reunir tanto talento en la máxima. A falta de equipos profesionales, es el arbitraje quien da lustre a la comunidad.


