Salud

«En Calahorra no se han perdido servicios, hoy hay más cartera y actividad»

Patricia Martín: «En Calahorra no se han perdido servicios, hay más cartera y actividad»

Desde hace casi un año, la Plataforma SOS Hospital de Calahorra denuncia pérdida de servicios, carencia de especialistas y un supuesto deterioro tras la integración del centro en el SERIS. Para contrastar todas esas afirmaciones, Patricia Martín, directora del hospital desde 2024, repasa con detalle la situación real del centro.

– Desde la plataforma SOS Hospital de Calahorra se insiste en que, tras la integración en el SERIS, hay servicios que antes se prestaban en Calahorra y ahora no. ¿Se ha perdido cartera de servicios?

– No se ha perdido ningún servicio. Ninguno. Más bien al contrario: hoy tenemos más cartera y más horas de consulta que antes. Se mantienen todas las especialidades que ya existían y se han incorporado recursos nuevos, como la teledermatología, que permite una valoración rápida mediante dermatoscopia por parte de un dermatólogo y agiliza mucho las decisiones.

También contamos con un segundo hospital de día quirúrgico, con seis sillones adicionales, y con tecnología puntera como DORIA, un dispositivo diagnóstico oftalmológico robotizado con inteligencia artificial del que solo hay tres en España: La Paz, el Hospital General de Alicante y nuestro hospital. Nuestro servicio de rehabilitación también tiene técnicas pioneras en algunos trastornos que sólo se llevan a cabo en 5 o 6 hospitales en España. Tenemos más horas de consulta que teníamos antes en cardiología, oftalmología, nefrología, urología, oncología, en la unidad del dolor…

– Todo comenzó con la reducción de camas tras la integración. ¿Cuántas camas reales de hospitalización tiene hoy el centro?

– En hospitalización convencional contamos con 64 camas. A ellas hay que sumar las plazas de hospitalización a domicilio y las de observación en Urgencias. La ocupación media ronda el 56 por ciento, incluso en meses de mayor presión por gripe. Eso es una buena noticia: significa que tenemos margen de respuesta para picos de demanda sin llegar al colapso. Además, si fuera necesario poner más camas, también tenemos esa posibilidad sin desbordamiento de la ocupación. En el último año nunca hemos sobrepasado el 75 por ciento de ocupación.

– Las listas de espera son otro de los puntos sensibles. ¿Cómo están en el Hospital de Calahorra?

– En términos de lista de espera quirúrgica estamos muy por debajo de la media española. Mientras que en España la demora media ronda los 118 días, en Calahorra no llegamos a 60 días. Y en algunas especialidades donde históricamente había mucha espera, como oftalmología o dermatología, la mejora ha sido muy notable. En oftalmología, por ejemplo, hemos pasado de 227 personas esperando una intervención en junio de 2023 a  171 personas en junio de 2025. En consultas de Oftalmología teníamos a más de 800 personas y este año teníamos 97 en la lista de espera.  En dermatología tenemos más o menos la misma reducción. Para lograrlo hemos reforzado consultas, añadido actividad quirúrgica por las tardes y aumentado las pruebas diagnósticas. En radiología y endoscopia también se ha hecho un esfuerzo importante para que las demoras normales no superen los 30 días. En gastroscopias hemos reducido las listas a la mitad con nuestros propios profesionales.

– ¿Se ha cambiado la forma de contar las listas de espera, como denuncian algunos partidos?

– No. El criterio es el mismo: la espera se contabiliza desde el momento en que el cirujano, en consulta, indica la intervención y el paciente firma su inclusión en lista de espera quirúrgica.

– En las últimas semanas se ha hablado de derivaciones de urgencias desde Calahorra al Hospital San Pedro e, incluso, a centros privados. ¿Qué está ocurriendo realmente?

– Hay que aclarar una cosa de base: el Hospital de Calahorra es un hospital comarcal y el Hospital San Pedro es el hospital regional. Siempre, desde el principio, ha habido derivaciones a San Pedro, porque allí hay servicios que nosotros no tenemos, y eso va a seguir siendo así así. Lo llamativo es que, precisamente ahora, es cuando menos estamos derivando. Y el motivo es muy concreto: por primera vez desde el año 2012 tenemos la plantilla estructural de Urgencias completa, con cuatro facultativos especialistas en Medicina Familiar y Comunitaria trabajando en el servicio. Eso garantiza que el servicio no se colapse, mejora los tiempos, permite que el médico tenga más capacidad para atender bien a los pacientes y, al final, aumenta la capacidad de resolución aquí sin necesidad de derivar.

De hecho, en 2023 atendíamos en torno a 1.970 urgencias al mes. En 2025 estamos viendo unos 2.190 al mes, es decir, unos 200 pacientes más cada mes. Eso quiere decir que la población confía en su servicio de urgencias.

– Otra de las críticas se centra en los partos. Comentan que médicos de familia y matronas están recomendando subir a dar a luz a Logroño. ¿Cuál es la situación del servicio de ginecología y obstetricia?

– No nos consta en absoluto que desde Atención Primaria se esté desanimando a nadie a parir en Calahorra. Es cierto que en la legislatura anterior, por falta de facultativos, hubo que cerrar temporalmente el paritorio y derivar los partos al hospital San Pedro. Hoy la situación es distinta: la plantilla de ginecología está completa, incluso con reducciones de jornada cubiertas.

Lo que hacemos es aplicar criterios clínicos claros: los partos normales se atienden en Calahorra; los embarazos de alto riesgo o los partos con probabilidad de complicación se derivan a Logroño, porque allí hay UCI neonatal, algo de lo que aquí no disponemos. Es una cuestión de seguridad para la madre y, sobre todo, para el bebé, no de recorte de servicios. En toda España el número de partos se reduce poco a poco por tema sociológico, aquí nos mantenemos estables. Se realizan alrededor de 300 partos al año.

– Pese a esos datos, parte de la ciudadanía muestra intranquilidad y ha salido a la calle en varias manifestaciones. ¿Qué mensaje les trasladaría?

– Entiendo la preocupación, porque cuando circula información parcial o directamente falsa es fácil generar inquietud. Lo que puedo ofrecerles son datos y transparencia: hoy el hospital tiene más profesionales, más cartera de servicios, más tecnología y más inversión que hace unos años.

– ¿Ha habido alguna reunión con la plataforma?

-Se ha hablado con ellos por parte de la dirección, desde el Seris y la propia consejera y lo seguiremos haciendo si quieren. Se acudió a una reunión pública en el Parador pero fue una experiencia desagradable. Pero estamos dispuestos a seguir hablando.

– Hablemos de personal. Se ha dicho que reumatólogos u oftalmólogos han abandonado el hospital por descontento. ¿Qué hay de cierto?

– Los profesionales, como es lógico, eligen dónde quieren desarrollar su carrera, y eso implica que haya movimientos de entrada y salida. En Oftalmología se han marchado facultativos, pero por motivos personales y de conciliación, no por discrepancias con el modelo de trabajo. De hecho, cuando llegaron ya existían optometristas, cuya figura ahora está plenamente incorporada al SERIS y al Sistema Nacional de Salud. En Reumatología, el especialista que se ha marchado es de Pamplona y ha aprovechado un concurso de traslados para trabajar más cerca de su domicilio. A la semana ya teníamos cubierta su actividad con otro reumatólogo del SERIS que pasa consulta en Calahorra dentro de su jornada ordinaria. Lo importante es que ningún paciente se ha quedado sin atención.

Paralelamente, hemos incorporado nuevos médicos en Urgencias, una nefróloga, una cirujana, una farmacéutica, optometristas, una trabajadora social y más enfermeras. Antes de que el hospital estuviese integrado en el SERIS, los profesionales salían huyendo del hospital, pero esta integración también supone que algunos pidan movilidad dentro del sistema nacional. Los hospitales comarcales son como los clubes de fútbol pequeños y hay profesionales con más tendencia a trabajar en hospitales grandes, es lícito.

– En la última oferta, todas las plazas han ido a Logroño. ¿Cuándo se va a convocar oferta concreta para Calahorra?

– Lo que ha salido publicado ha sido la Relacion de Puestos de Trabajo. Ahí no es que todos estén en el Hospital San Pedro es que ahora todos están en el SERIS: los de Logroño, Calahorra, el centro de salud de Haro… Pero cada centro tiene su plantilla. Ya han salido algunas en las OPE previas a la integración. Esperamos poder sacar más para que se cubran todos los puestos a través de OPE en plazas ofertadas específicamente para Calahorra. No hay una fecha concreta pero no queremos que tarde. Me arriesgaría a decirte que en el primer semestre de 2026.

– ¿Quién dirige realmente el Hospital de Calahorra? Hay quien sostiene que, tras la integración, todo se decide desde Logroño.

– El hospital tiene su propio equipo directivo, con una dirección titular y un organigrama definido: subdirecciones adjuntas, jefaturas de sección médica, jefatura de Admisión y coordinaciones de recursos humanos, logística y área económica. Formamos parte del SERIS, igual que el Hospital San Pedro o la Atención Primaria, y eso nos permite coordinar recursos y servicios. Pero la gestión del día a día, la planificación de actividad, las decisiones organizativas sobre Calahorra se toman desde el propio hospital. Tenemos toda una estructura de mandos intermedios. Tenemos 8 coordinaciones cuando antes teníamos 5. La estructura es la propia de un hospital de nuestras características. Hay un mantra de desinformación de que no hay un equipo directivo que no es la realidad.

– La plataforma ha reclamado una auditoría externa de espacios, habitaciones, ascensores, consultas… ¿Qué inversiones están previstas para mejorar las infraestructuras?

– El edificio cumple ahora 25 años y es lógico que requiera una actualización. Quizás hubiera sido bueno invertir más para frenar el paso del tiempo. Lo importante es que, desde la integración en el SERIS, el presupuesto del hospital ha crecido: de 47 millones en 2023 a 51 millones previstos para 2026. En estos dos años se han invertido ya alrededor de 1,4 millones de euros en equipamiento: nuevos ecógrafos, ecocardiógrafos, material quirúrgico, camas de hospitalización, cuna térmica…
Y 2026 será un año clave: el presupuesto de inversiones pasará de 700.000 euros al año a unos 2,3 millones de euros. Una parte se destinará a renovar alta tecnología —un nuevo TAC, una nueva resonancia— y otra a una ampliación estructural que permitirá ganar entre 10 y 12 consultas nuevas mediante la reforma y adaptación de espacios del edificio administrativo. Es una obra de calado y necesaria para acomodar el crecimiento de la actividad.

– ¿Cuál es la hoja de ruta para el Hospital de Calahorra en los próximos años?

– Nuestro objetivo es claro: un hospital reforzado, con más prestigio y más capacidad de respuesta para la población de La Rioja Baja. Eso se traduce en más profesionales, más servicios, más tecnología y más actividad bien planificada. Queremos ser también un centro atractivo para la formación: ya está previsto que el hospital participe en la docencia de la nueva Facultad de Medicina de Logroño y mantenga vínculos con la Universidad de Zaragoza. Todo eso contribuye a fijar profesionales, atraer talento y garantizar que Calahorra tenga un hospital sólido, moderno y con futuro.

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