No es la primera vez y vuelve a ocurrir. A lo largo de la mañana de este jueves, el sistema de receta electrónica de la sanidad pública riojana ha sufrido una nueva caída, dejando sin servicio tanto a consultas médicas como a farmacias. Desde primera hora los profesionales no han podido emitir recetas y las boticas no han podido dispensarlas, un problema que muchos usuarios han detectado desde primera hora. El precedente más reciente ocurrió el pasado 6 de noviembre, cuando la incidencia se prolongó hasta el mediodía. «Hay caídas puntuales otros días pero en dos ocasiones hemos estado una mañana entera sin poder trabajar».
Las farmacias llevan sin poder operar con normalidad desde las ocho de la mañana. Solo han podido dispensar medicamentos a quienes acudían con receta en papel, mientras que la receta electrónica ha sido imposible de validar. «Es un desastre», señalan desde varios establecimientos, recordando que se trata de un fallo ajeno a ellos y que todo depende del servicio informático del Gobierno de La Rioja. «No podemos subsanar nada desde aquí y lo importante es que los usuarios no pueden coger su medicación».
El problema está generando un notable trastorno para los pacientes, que se ven obligados a acudir varias veces a la farmacia para comprobar si el sistema vuelve a funcionar. Aunque finalmente podrán retirar sus tratamientos, la situación está provocando demoras y molestias innecesarias. Las farmacias aseguran estar poniendo «todas las facilidades posibles» y atendiendo con prioridad los casos más urgentes, pero insisten en que, sin receta electrónica operativa, su capacidad de actuación es muy limitada.
Desde el Gobierno de La Rioja, fuentes de la Consejería de Salud señalan a NueveCuatroUno que esta incidencia, en vías de solucionarse, se debe a cambios en el sistema para desplegar una nueva versión con mejoras en el rendimiento y nuevas funcionalidades.


