Tras la cantidad de críticas y bajas como afiliados de estos días, la dirección del Partido Riojano ha salido al paso a través de una nota de prensa defendiendo que «el proceso de renovación de la Presidencia se está haciendo, en todo momento, bajo las directrices estatutarias y reglamentarias de esta formación política».
Así, el partido critica los «mensajes interesados que algunas personas están vertiendo en redes sociales y medios de comunicación con el único objetivo de enredar, o tratar de denostar y dañar la imagen de una entidad clave en la historia y desarrollo de esta comunidad autónoma».
En el comunicado, el Partido Riojano explica los sucesos ocurridos en los últimos meses. Tras la dimisión de Rubén Antoñanzas el pasado verano, el PR+ abrió el proceso para organizar su XVII Congreso, cuya convocatoria correspondía a Rita Beltrán como presidenta en funciones. Beltrán impulsó la renovación de afiliaciones y la incorporación de nuevos simpatizantes, pero en septiembre renunció a la dirección para presentarse como candidata, lo que abrió un nuevo periodo de tres meses en el que Montserrat Bañares asumió la presidencia provisional. Desde entonces, se invitó a la militancia a presentar propuestas para las ponencias del Congreso y se celebró una Comisión Permanente en la que se aprobó provisionalmente el reglamento, se fijó la fecha del Congreso y se cerró el censo de afiliados con derecho a voto.
Posteriormente, se presentaron dos candidaturas: la de Rita Beltrán y la de Fausto Cambero, detectándose en esta última un error subsanable. Durante el proceso de subsanación, «Cambero generó tensión interna al insinuar por correo su intención de marcharse a otra formación, aunque finalmente completó su candidatura».
En la reunión del 18 de noviembre ambas propuestas superaron el mínimo de avales, pero el 19 de noviembre Cambero presentó su baja como afiliado, renunciando así a concurrir al Congreso. Con su retirada, la única candidatura vigente es la de Rita Beltrán, que se convierte de facto en la futura presidenta del PR+. Durante todo el proceso, el partido asegura que «ninguna candidatura tuvo acceso a datos sensibles de afiliación por motivos de protección de datos».


