Quizás no todo el mundo lo sepa, pero, quiénes estos días han tenido que hacerse analíticas o pruebas en la Sanidad Pública, sí lo habrán notado. Me refiero, en particular, a la huelga de técnicos especialistas de laboratorio que ha tenido lugar los días 30 y 31 de octubre y 3 y 4 de noviembre.
Estoy totalmente de acuerdo con las huelgas, pero, apoyar una huelga no significa aprobar cualquier forma de protesta. Considero que la huelga es una herramienta legítima y necesaria para que los trabajadores puedan exigir mejoras, pero también creo que debe ejercerse con responsabilidad social. Cuando una huelga afecta servicios esenciales, como la atención sanitaria, se corre el riesgo de causar un daño a personas que no tienen culpa del conflicto y que pueden resultar gravemente perjudicadas. Por eso, apoyo las reivindicaciones, pero siempre dentro de un marco que proteja el bienestar y la seguridad de la ciudadanía.
Me refiero en particular al caso de un familiar que es paciente oncológico con un protocolo de revisión con consulta cada 9 semanas con resultados de una analítica (con marcadores tumorales), y tratamiento cada 21 días en Hospital de Día.
¿Qué ocurrió? Que no estaban los resultados de los análisis. Que la muestra ni siquiera se había analizado. Ni se iba a analizar. Que esto, no lo consideran urgente. Y yo me pregunto, ¿qué pasa si en esa analítica hay alteraciones significativas que cambien el rumbo de la enfermedad? Estamos hablando de vida y de tiempo. El tiempo que pasa hasta la próxima analítica. El tiempo que en tu casa le das vueltas a la cabeza, el tiempo que lidias con la incertidumbre. Y el tiempo que como paciente pierdes y haces perder a una enfermera que está trabajando para que esa muestra se tire a la basura. Si no se va a analizar, ¿es necesario hacer la prueba?
Simplemente quería dejar mi queja. Los técnicos han querido hacerse oír, han querido que sepamos (quienes por desgracia dependemos de analíticas ya lo sabemos y estamos agradecidos por su labor) que su trabajo es esencial y que sin ellos la Sanidad Pública no funciona. Espero que esta queja llegue a quienes de verdad deben poner en valor sus funciones y sus reivindicaciones sean escuchadas y atendidas y, también, espero de corazón, que a los pacientes que nada tienen que ver con esto, no tengan que lamentarse.
*Puedes enviar tu ‘Carta al director’ a través del correo electrónico o al WhatsApp 602262881.


