El centro de Madrid ha sido testigo de la celebración de los cien años de la Denominación de Origen Calificada (DOCa) Rioja. Con un evento por todo lo alto, cientos de personas relacionadas con el mundo del vino, cultura y gastronomía han celebrado en los cines Callao la salud del Rioja. Un evento en el que se ha reivindicado la esencia y la diversidad de esta denominación que alberga a más de 600 bodegas y más de 13.000 viticultores.
Como todos los eventos de postín, la alfombra roja ha recogido las llegadas de los invitados más esperados. Por un lado, la familia de la DOCa Rioja con su presidenta, Raquel Pérez Cuevas, y todo el Consejo Regulador, quienes han posado ante un decorado que inspiraba a los viñedos. Y como no hay alfombra roja sin estrellas, las figuras más destacadas del ámbito cultural y social también han desfilado por la marca Rioja. Entre los nombres podríamos destacar muchos: Lucía de la Fuente, Tristán Domecq o la maestra de ceremonias, Nieves Álvarez.

Sin embargo las miradas de la prensa y los curiosos se encontraban en los últimos protagonistas de la alfombra roja. Sobre las casi nueve de la noche aparecieron los nombres más destacados: Tamara Falcó e Iñigo Onieva. Con mucha seguridad, Tamara pisaba la alfombra roja. «Siempre un buen vino es la excusa perfecta para una sobremesa entre amigos».
Entre odas de Iñigo a Tamara afirmaron que la última vez que brindaron con un vino fue en la maratón de Nueva York que realizó Tamara hace unas semanas, quien también contó con orgullo que cuando era niña iba a vendimiar con su abuelo -fundador de la marca bodeguera de Marques de Griñón-.
Tras el photocall, tocaba disfrutar. Unos cines totalmente ambientados en los paisajes del Rioja proyectados y con infinidad de botellas de Rioja a lo largo de la sala. Y como no podía ser de otra manera, toda la variedad de vinos de la DOCa, espumosos incluidos, para degustar por los invitados. Todos estos caldos fueron acompañados por la propuesta gastronómica de los hermanos Echapresto (dos estrellas Michelin), que en colaboración con la Chef Samantha Vallejo-Nágera realizaron para acompañar este evento.

Con una sala atenta, la presentadora y modelo Nieves Álvarez presentó la gala de una manera cuidadosa. Uno de los momentos más especiales fue cuando la presidenta Raquel Pérez Cuevas mostró en palabras lo que significan los vinos de Rioja. Con entusiasmo, habló de los más de 13.000 viticultores que hacen posible todos ellos. «Muestran nuestra forma de ser, cuidar y amar el proceso». No se olvidó tampoco de la gran oportunidad turística que crea este sector con más de un millón de visitantes a la comarca al año. Todo esto conforma que Rioja «sea reconocida en el mundo entero» y defenderla como «marca España».
La sala no solo estaba llena de figuras del ámbito cultural y social del país, también contaba con la presencia de las direcciones de algunas bodegas, personas de la cultura riojana y entidades que ayudan a la marca. Entre uno de los asistentes se encontraba José Antonio Rupérez, presidente del Centro Riojano en Madrid, que con orgullo y firmeza aseguraba que la familia riojana en Madrid estaba «orgullosa de defender, patrocinar y valorar los grandes caldos riojanos».
Con la interpretación de la canción ‘Vívete un Rioja’, canción ‘oficial’ del centenario, terminó el evento que puso en valor al Rioja y enseñó músculo en la capital de España como una de las marcas más consolidadas y reinventadas del país.


