A las puertas de la celebración del congreso para elegir a un nuevo líder, el Partido Riojano (PR+) atraviesa una de las crisis internas más intensas de los últimos años. Lo que debía ser un proceso de renovación tranquilo tras la dimisión de Rubén Antoñanzas se ha convertido en un campo de batalla política minado con acusaciones, reproches públicos y una fractura cada vez más visible entre las distintas facciones del regionalismo riojano.
Un mensaje publicado en redes sociales por Ignacio Achútegui, histórico afiliado del partido y miembro de la Comisión Permanente, ha hecho público un desencuentro que lleva meses gestándose. En su escrito, denuncia una «deriva preocupante» dentro del PR+ y alerta de que «la ultraderecha pretende hacerse con 43 años de regionalismo». Apunta directamente a Rita Beltrán, concejala en Arnedo y aspirante a liderar el partido, a la que acusa de permitir la entrada en el partido de miembros de Vinea con pasado en Vox. Se refiere, en concreto, a Iván Herrero, secretario general de Vinea, con pasado en el PP y coordinador de Vox en Calahorra, donde intentó ser candidato antes de fundar su propio grupo político.
El dirigente regionalista va más allá: menciona «rumores de presuntos asuntos económicos» y acusa a la dirección de intentar «callar y someter» a las voces críticas. «Ha estallado la rebelión. El descontento crece, la rebelión es notoria e imparable», advierte. Sus palabras han tenido un fuerte eco entre las bases regionalistas, especialmente en diferentes agrupaciones en las que ya existían discrepancias con la dirección actual. Achútegui asegura haber advertido sin éxito de esta situación «desde enero» y sostiene que el partido ignoró sus avisos sobre posibles casos de transfuguismo y acercamientos de antiguos militantes de otros partidos.
La crisis llega justo antes de un congreso que aún no tiene fecha concreta para su celebración y que podría confrontar a dos candidaturas en la pugna por las riendas de la formación. Mientras tanto, Rita Beltrán mantiene su hoja de ruta: la pasada semana afirmaba en Radio Arnedo que cuenta con «apoyos suficientes» dentro del partido y defendía su visión de «un PR+ más vivo y activo», enfocado en recuperar presencia institucional y consolidar candidaturas en el mayor número posible de municipios.
El regionalismo riojano, con más de cuatro décadas de historia, vive así una de sus encrucijadas más delicadas. Entre acusaciones de deriva ideológica, el PR+ se juega en las próximas semanas su futuro más inmediato.


