La Fundación Caja Rioja ha concluido este mes de octubre la segunda fase del proyecto medioambiental ‘El Ebro que nos une’, una iniciativa desarrollada desde 2024 en un soto del río Ebro en Pradejón, con el apoyo de la Dirección General de Medio Natural y Paisaje del Gobierno de La Rioja, y que busca la recuperación y conservación del bosque de ribera en la zona.
Con motivo del cierre de esta etapa, la Fundación ha presentado un audiovisual que recoge los avances realizados, las plantaciones llevadas a cabo y los testimonios de las personas y entidades participantes. Entre ellos figuran el director general de Medio Natural y Paisaje, José Ignacio Sáenz de Urturi; el gerente de Fundación Caja Rioja, Carlos Fuentes; el biólogo responsable del proyecto, Antonio Guillén; y el alcalde de Pradejón, Alfonso Pousada, además de dos escolares que han colaborado en las plantaciones.
El vídeo muestra las labores desarrolladas por el alumnado del CEIP José Ortega Valderrama y la Sección de Secundaria del instituto, que participaron la pasada primavera en la reforestación del soto, así como la exposición divulgativa producida para difundir el proyecto, abierta hasta el 29 de octubre en la Terminal de Autobuses de Logroño.
En esta segunda fase, desarrollada a lo largo de 2025, se han realizado plantaciones de esquejes, sesiones intergeneracionales con la participación del Centro de Mayores y la Biblioteca Municipal de Pradejón, y se ha fomentado la educación ambiental a través de actividades con escolares.
El objetivo general del proyecto es recuperar el ecosistema fluvial y sensibilizar a la población local sobre la importancia de los sotos del Ebro como espacios naturales de alto valor ecológico y social.
El gerente de Fundación Caja Rioja, Carlos Fuentes, ha destacado que esta actuación «pretende integrar el soto en la vida de las personas de Pradejón, para que sean conscientes de su riqueza y valor medioambiental”. “Solo desde esa perspectiva —ha añadido— puede afrontarse la recuperación del espacio con respeto al entorno y convertirlo en un islote de salud y biodiversidad».
Las labores de la primera fase del proyecto se desarrollaron entre mayo y noviembre de 2024, mientras que la segunda, ahora finalizada, consolida la recuperación del entorno. La Fundación prevé mantener la iniciativa al menos durante 2026, con nuevas actuaciones centradas en la restauración vegetal y la participación ciudadana.


