Deportes

La estrategia impide ser líder a una prometedora UD Logroñés

Foto: Real Unión

Cinco puntos. Ese ha sido el coste, elevado, para la UD Logroñés en el balón parado en contra. Tres volaron este sábado en Amorebieta (derrota 2-1) y otros dos en Irún (empate a 1). Un precio demasiado elevado que deja a los blanquirrojos con 13 puntos de 21 y les ha costado, hasta ahora, el liderato. Evidentemente es fútbol-ficción; pero sin esos tantos a balón parado, el balance de puntos sería de 18. Analizar los errores y corregirlos es el trabajo de un cuerpo técnico que espera pulir sus buenos mimbres. Hay predisposición, hay juego, hay llegadas, pero falla la debilidad defensiva.

Urritxe fue el mejor ejemplo de esta rémora. Tras un inicio serio y dominador al menos en el balón, llegó una jugada ensayada en el minuto 27. Saque de esquina, toque de Torrico en el primer palo y remate a bocajarro de Reka. Demasiada comodidad para los rematadores, en un envío paseado por el área pequeña. Por si fuera poco, la pizarra volvió a condenar a los de Unai Mendia. Al inicio de la segunda parte, centro desde el perfil diestro del Amorebieta y testarazo inapelable de Fausto Tienza. A un jugador con experiencia en Primera no se le puede dejar tanto espacio. Entró como un tren y nada pudo hacer Daza.

Ese 2-0, lógicamente, condicionó un encuentro donde, a pesar de todo, los riojanos merecieron más. Con 1-0, Santana marró un mano a mano y Febas se topó con el poste. Y tras el 2-0, pese a la expulsión de Berto Rosas en el 73′, el equipo se recompuso. No solo eso, sino que se vino arriba. Al borde de la derrota, llegaron grandes minutos. Benítez redujo distancias y en el añadido, un tiro a bocajarro y otra acción en línea de fondo pudo significar el empate. La salida de la presión, la paciencia al mover al rival, no descoserse, no perder su identidad. En definitiva, hicieron muchas cosas bien, pero les falló la estrategia. Y el acierto. Fue determinante.

Las ABP, tan estudiadas por los técnicos, volvieron a ser claves en la visita a Irún. Allí, el Real Unión logró adelantarse con un tanto de Juan de la Mata, otra vez desde la esquina, en el minuto 78. El partido, planteado de tú a tú, corría peligro para los blanquirrojos, pero no fue así. Tras otra lección de lucha y brega en el tramo final, Urki Txoperena transformó un penalti en el 94′ para llevar un punto a Logroño.

Foto: UD Logroñés

Aun así, el problema de la estrategia no solo se limita a los cinco puntos perdidos. Ante el Náxara por ejemplo, Taliby salvó en boca de gol otro saque de esquina. El Beasain, aun sin ocasiones claras, generó también cierto nerviosismo en esas jugadas. Es decir, que es una tónica que se repite. Los puntos que cuesta son la parte visible, pero los rivales también generan peligro (o inseguridad), aunque no consigan el gol. Cierto es que la capacidad remontadora del equipo (siete puntos recuperados), compensa estos problemas. Pero sigue sin ser suficiente para alcanzar la cabeza de la clasificación.

El camino hacia el liderato

Porque la UD Logroñés lleva sin ocupar el primer puesto desde la temporada 2019-20, la del ascenso a Segunda, detenida por el coronavirus. Ocurrió justo antes de ese parón obligado, el 8 de marzo de 2020. Con trece de ventaja sobre la Cultural Leonesa, esa ocasión fue la única vez en que el equipo ocupó el liderato. 2055 días han transcurrido desde entonces. Bodas, nacimientos, matrimonios, funerales, mudanzas, cambios sustanciales en la vida de las personas… pero no otro liderato de la UD Logroñés. Por ello pugnan los de Unai Mendia, por recuperar la cabeza y no soltarla, en vía directa a Primera Federación.

Otro factor es importante: la dificultad del Grupo II ha subido notablemente. La incorporación de los tres recién ascendidos vascos (Amorebieta, Real Unión, Sestao River) dificulta un grupo donde conjuntos como el Utebo, el Tudelano, la SD Logroñés y algunos filiales, como el del Zaragoza, pueden dar guerra. Esa competencia explica que todavía no haya un líder sólido y que al final de la jornada, solo medien solo seis puntos del primero al undécimo. Un contexto donde el campeón puede irse en torno o incluso, debajo de los 70 puntos. Muy lejos de los 82 que consiguió un soberbio Bilbao Athletic para ascender en una sensacional 2023/24.

En pugna con conjuntos como el Utebo, el Tudelano (próximo rival), el Sestao River, el Amorebieta, el Real Unión o la SDL, los blanquirrojos tienen la asignatura pendiente de corregir la estrategia para asaltar la zona noble. Si esa faceta mejora, el resto de la tarta aporta visos de esperanza. Los futbolistas tendrán mejor o peor día, pero no dan un balón o partido por perdido. En esa competitividad hay mucho terreno ganado y a partir de ahí, toca ir hacia arriba.

¿Quieres recibir a primera hora del día toda la información de La Rioja en tu e-mail?

* campo obligatorio
To Top